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viernes, 26 de diciembre de 2014

Cursos de la Escuela de Gobierno YPF.

política

El diputado nacional y el economista del Frente Renovador se acercaron al edificio ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires donde se dictaron los cursos de la Escuela de Gobierno YPF.

La Escuela de Gobierno del Frente Renovador completó su primer ciclo de cursos dictados en la provincia de Buenos Aires y Córdoba, y para dar cierre al año el economista Roberto Lavagna junto con el diputado nacional Sergio Massa participaron del acto de finalización.

Roberto Lavagna, quien estuvo al frente de la Escuela de Gobierno YPF (nombrada a partir de los ex presidentes argentinos Yrigoyen, Perón y Frondizi”), manifestó estar “muy contento con este proyecto inédito por parte de un partido político para la Argentina, porque planteamos una formación profesional de dirigentes. Hoy recibieron su certificado más de 150 estudiantes, que demostraron tener una gran vocación política abocada a diversas materias y con un compromiso político importante. La Escuela ha sido un éxito, contó con dos cursos en la Ciudad de Buenos Aires y se abrió otro en Córdoba. La idea para el 2015 es extendernos en el país y consolidar la plataforma electrónica para que además de clases presenciales, se puedan seguir de manera online”.

En esta línea, Lavagna explicó el origen y el alcance de la propuesta del Frente Renovador: “La Escuela de Gobierno nació bajo la idea de que los buenos gobernantes también estudian. Durante el curso, los asistentes trabajaron temas de derechos humanos, educación, salud y economía. Los profesores no pertenecieron sólo al Frente Renovador sino que hubo profesionales de otros partidos políticos que reconocieron la calidad de lo que acá se estaba haciendo y decidieron participar. Los profesores expresaron con entusiasmo el alto grado de participación de los alumnos y la profundidad de sus intervenciones”.

La Escuela de Gobierno del Frente Renovador se dictó en Buenos Aires y en Córdoba y constó de varios cursos de diversas extensiones. Los dos ejes de la Escuela son la transmisión de plataformas de gobierno y servir de plataforma de vinculación. El objetivo de cara al 2015 para la Escuela es expandirse territorialmente, desarrollarse tecnológicamente y darle mayor capilaridad para que integrantes del Frente Renovador contagien en espíritu.

jueves, 2 de mayo de 2013

Roberto Lavagna, ex ministro de Economía durante el gobierno de Néstor Kirchner, aseguró que desde el Poder Ejecutivo, la presidente Cristina Fernández buscará “reformar la Constitución Nacional”.



El ex ministro de Economía y probable candidato por la oposición, Roberto Lavagna, alertó hoy que el Gobierno “va a intentar una nueva reforma de la Constitución” y agregó que es central “la anulación de los seis proyectos de la ley de reforma judicial que domestican ese Poder”.
Por otra parte agregó que es necesario asegurar “la transparencia electoral”, a fin de “anular las posibilidades de fraude, y por eso es tan necesaria la boleta única”.
“Hay que dejar los egos de lado, 2015 está muy lejos, hay que ganar la contienda electoral 2013, este año se juega todo” y agregó que “si hay una reforma constitucional, no hay 2015″.
“El Gobierno va a intentar ganar tiempo para llegar a octubre, pero las medidas se endurecerán después de la elección”, concluyó.

jueves, 7 de marzo de 2013

EXPOAGRO AVANZA.


BROWN: "PESE A LOS APRIETES DEL GOBIERNO, EXPOAGRO AVANZA"
El diputado nacional Carlos Brown visitó hoy Expoagro 2013, donde compartió un almuerzo con el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri; el exministro de Economía,  Roberto Lavagna; el Secretario General de UATRE, Gerónimo Venegas; el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevere; el Intendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino; y el diputado nacional Eduardo Amadeo; entre otros. 
Allí reconoció la importancia de esta muestra agropecuaria y expresó su preocupación por "la actitud por parte del Gobierno de presionar a las empresas del sector para que no estén en una exposición de tal magnitud para el campo".
Asimismo, el diputado del Frente Peronista afirmó "negar el campo, es negar su importancia económica social y federal", y concluyó "la Expoagro nuevamente demuestra la pujanza de la agroindustria argentina, por lo que acompañamos su accionar con nuestra presencia continua y nuestra convicción en su valor e importancia".

jueves, 13 de diciembre de 2012

"EL GOBIERNO NO MODIFICA EL MÍNIMO NO IMPONIBLE POR CUESTIONES DE CAJA"



Así lo expresó el diputado nacional Carlos Brown durante la firma del petitorio por parte de diputados y senadores nacionales de la UCR, el Frente Peronista, el Frente Amplio Progresista y el PRO, entre otros, a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a fines de solicitarle que convoque a sesiones extraordinarias en el Congreso para discutir la actualización del impuesto a las ganancias.
En dicho encuentro, se destacó la presencia de los dirigentes sindicales Hugo Moyano de la CGT; Gerónimo Venegas de UATRE y 62 organizaciones; y Carlos Acuña de la CGT Azul y Blanca. 
Más temprano, el diputado había asistido a la presentación del libro de la Federación Agraria Argentina (FAA), “Bases para una nueva política agraria nacional”, en el marco del Centenario de dicha entidad. La misma estuvo encabezada por el Presidente de FAA, Eduardo Buzzi, y acompañada por Roberto Lavagna, los mencionados dirigentes sindicales, Pablo Michelli de la CTA y numerosos diputados y senadores. 
Más información: http://carlosbrown.com.ar/?p=2057
Prensa Carlos Brown
Diputado Nacional / Frente Peronista
Contacto prensa:
Sergio Polite (011) 15-5020-7127
prensa@carlosbrown.com.ar

martes, 7 de febrero de 2012

A PROPÓSITO DE LAS DESAVENENCIAS INTERNAS EN EL GOBIERNO KIRCHNERISTA.

ARGENTINA

Una "columna vertebral" que quiere ser "cabeza" y no la dejan

Por Emilio Marín (LA ARENA)

El dato venía del año pasado y es certeza en el recién iniciado: se ahonda el diferendo entre el gobierno y el moyanismo. Hay de por medio reivindicaciones gremiales pero sobre todo diferencias políticas.

Según el fundador del peronismo, el sindicalismo era "la columna vertebral" de su movimiento. Los gremialistas estaban más que satisfechos con que se les adjudicara ese rol, de elemento que sostiene al cuerpo. De todos modos más de una vez, sindicalistas de actuación en el justicialismo trataron de ir más allá de ese trade-unionismo. Augusto Vandor fue uno de militancia en la derecha partidaria. Raimundo Ongaro, su contracara, lo hizo en la CGT de los Argentinos y un proyecto político de liberación.

"La columna" pareció exactamente la función atribuida por Néstor Kirchner a la CGT aposentada en Azopardo 802, donde se instaló Hugo Moyano en 2004. El santacruceño entabló una relación mutuamente beneficiosa con el jefe de Camioneros, que al año siguiente pudo quedarse como secretario general unipersonal, sin el límite del terceto con que había comenzado.

Las dos partes sacaron dividendos de esa sociedad. El gobierno de Kirchner y luego el de su esposa, tuvieron un período de relativa tranquilidad en el habitualmente tormentoso frente gremial.

Dicho en números: no debieron soportar en más de ocho años ningún paro general contra la presidencia. Sí hubo paros por el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, pero sin que el filo provocara heridas en Balcarce 50.

No fue poca cosa ese acompañamiento sindical y político del moyanismo, que podría haber complicado las cosas con planes de lucha justo cuando Kirchner y Roberto Lavagna negociaban la deuda externa en 2005. O cuando la oligarquía sojera puso el país patas para arriba en 2008 y 2009, con el lock out y centenares de cortes de rutas.

En vez de aprovechar esas circunstancias para abrirse del gobierno y sacar una tajada mayor (en fondos para las Obras Sociales o en otros ítems), Moyano se mantuvo junto al matrimonio. Luis Barrionuevo, en cambio, jugó fuerte con Eduardo Duhalde. Los "Gordos", mercenarios del sindicalismo y la política, comieron de varios platos.

El secretario general de la CGT no era ni es la Madre Teresa de Calcuta. En estos años fortaleció su gremio hasta contabilizar unos 200.000 afiliados y componer 16 ramas internas. Todo bicho que ande en camión va a parar a la olla de Moyano, sea de cargas, combustibles, correos, transporte de caudales, de alimentos, etc. Si tiene cuatro ruedas, con o sin acoplado, tiene 95 por ciento de posibilidades de terminar dentro de Camioneros, aunque antes haya revistado en Comercio, Foecyt, Alimentación, Petroleros, etc.

Esos traspasos de afiliados engrosaron las finanzas del pope de la CGT, pero sobre todo le dio un mayor poder de representación y presión sobre otros gremios, las patronales y el mismo gobierno. Los dos primeros lo temieron y el gobierno lo tuvo de socio, pero algo se rompió en 2011.

Que no, que no

El diferendo entre el gobierno y la CGT no tiene un solo responsable sino dos, por aquello de que para amar o pelearse hace falta un par. Aún con esa aclaración, quien tomó la decisión política de poner distancia con el aliado de ayer fue Cristina Fernández de Kirchner.

Por supuesto ella estaba en todo su derecho a elegir el perfil de su segundo mandato y los respectivos aliados. Y lo ejerció, al dejar prácticamente afuera a todo el elenco sindical, a la hora de confeccionar la lista de candidatos a legisladores nacionales del Frente para la Victoria-Partido Justicialista para octubre de 2011.

Moyano soñaba con una decena de diputados con los que iría armando un bloque político propio, como para avanzar en los siguientes años hacia esa utopía de que "un trabajador pueda ser presidente de Argentina".

Quizás por eso mismo los aspirantes a legisladores que le responden, como Julio Piumato (Judiciales Nacionales) y Juan Carlos Schmidt (Balizamiento y Dragado) fueron raleados en Capital y Santa Fe. Y así en el resto del país. La orden vino de Olivos, vía Carlos Zannini. La excepción fue Facundo Moyano (Peajes y Juventud Sindical), al que Daniel Scioli le abrió una puertita en la lista por Buenos Aires. Muy poco. Sabor a nada para el padre del novel diputado.

La maniobra presidencial pareció un empujón a Moyano hacia el campo opositor, mientras trascendían conversaciones de Zannini con un arco de dirigentes que podían suceder a aquél en Azopardo. Ese operativo se pinchó porque el elegido, Gerardo Martínez (Uocra), fue fulminado por una denuncia de los organismos de derechos humanos. Estos quisieron saber ante la Justicia si el mencionado era el del mismo nombre y apellido que se había desempeñado como agente civil de inteligencia de la dictadura militar en el II Cuerpo de Ejército en Rosario. Y la respuesta fue afirmativa.

Receloso con su ex aliado, el gobierno nacional dejó acumular una deuda con las obras sociales de hasta 9.000 millones de pesos, según la abultada contabilidad de éstos. Según otros sindicatos, la deuda es aún mayor. Y ya se sabe que a los caciques gremiales se les puede decir "burócratas", "traidores" y otros epítetos, pero se sienten insultados cuando se les toca la caja. Ahí sí arde Troya.

Moyano tenía una doble ofensa: lo habían excluido de los candidatos en el oficialismo, que era como decirle que no contaba su opinión en la nueva etapa a partir del 10 de diciembre de 2011. Y encima, consideró que le metían la mano en el bolsillo, con la mencionada deuda. Además no le atendían el teléfono, a diferencia del trato de primera que le daba Kirchner. Ahora era no a todo, cuando él daba por hecho que la mayoría de los votantes de CFK fueron trabajadores. Casi como si fueran camioneros...

De la Quema a Puerto Madero

Cuando una alianza política se rompe suele clavar astillas en los ex socios y éstas son dolorosas y difíciles de sacar. La limpieza demanda tiempos que la política puede no dar, complicando todo.

Moyano puede creer que la presidenta y su gobierno no lo defendió lo suficiente cuando la justicia suiza motorizó una denuncia en su contra por depósitos millonarios de la empresa Covelia, a la que se lo vincula.

Y Cristina puede pensar que la CGT estuvo detrás de la movida del gremio aeronáutico APTA, de Ricardo Cirielli, que puso trabas al normal desempeño de Aerolíneas Argentinas. En esa empresa la conducción es de La Cámpora y quizás la presidenta sospechó que el despechado caudillo sindical quería que la agrupación donde participa su hijo Máximo capotara y se hiciera añicos (a propósito, ¿alguien vio alguna vez a Máximo Kirchner participando de alguna movilización?, ¿le deja tiempo libre para la política la tarea de administrar el abultado patrimonio familiar?).

El 14 de diciembre, en el estadio de Huracán, en el barrio de La Quema, el secretario cegetista dio un discurso de confrontación con la jefa de Estado. Entre otras cosas dijo que renunciaba a sus cargos en el PJ Bonaerense, donde es el titular de hecho tras la enfermedad de Alberto Balestrini, y en el consejo nacional del PJ, donde es vicepresidente. Calificó a la agrupación de cáscara vacía, léase un sello.

Quizás a la presidenta no le dolió tanto esa afirmación (ella también gambetea asumir la titularidad del PJ) como las bravatas moyanistas de que querían paritarias sin techos y la distribución de ganancias empresarias por ley.

Si la lista de candidatos del oficialismo blanqueó el cachetazo de Cristina a Moyano, el mensaje de éste en Huracán devolvió gentilezas.

Así se entiende que Camioneros bloqueara días atrás las oficinas de Camuzzi Gas en el concheto Puerto Madero y otras dependencias del Correo. Fue en protesta por 200 despidos que la empresa italiana produjo en Chubut y, sobre todo, en rechazo a la represión policial en Trelew, el 18 de enero pasado, cuando se rechazaban esas cesantías.

El Ministerio de Trabajo puso más veneno en un plato contaminado. Carlos Tomada recibió a directivos de Camuzzi mientras un subsecretario escuchaba a Pablo Moyano. El ministro había calificado de "apriete" las medidas gremiales.

Esos cortocircuitos son una expresión de la discrepancia de fondo: la presidenta es la máxima autoridad política, con el voto popular, y quiere caminar en 2012 de la mano de los empresarios y la UIA, dejando a la CGT como acompañante menor. Moyano no digiere ese menú. Ya fue "columna vertebral", quiere ser "cabeza", pero no lo dejan y tampoco puede transferir su indudable poder de fuego sindical al terreno de la política propiamente dicha.

Scioli le ha tendido una mano, pidiendo que retire sus renuncias al PJ. La "cabeza dirigente" del gobernador bonaerense estará elucubrando planes de gobierno para 2015 muy corridos a la derecha. Si Moyano acepta ese convite, en vez de "columna vertebral" será el "huesito dulce".