Mostrando entradas con la etiqueta rebeldía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rebeldía. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de mayo de 2013

El Gobierno afina su estrategia para los comicios.


 El Gobierno afina su estrategia para los comicios, pero esas tres variables pueden definir el resultado. Mientras tanto, Cristina define a sus candidatos en los distritos.
Con la sanción de la reforma del Consejo de la Magistratura, el próximo miércoles en el Senado, el Gobierno tendrá la herramienta que buscaba para poner en marcha el andamiaje electoral 2013, pero la marcha de la economía, la rebeldía de la Justicia y las decisiones de actores clave le plantean serios dilemas.
La escalada del dólar y el dominó de variables negativas de la Economía es hoy una preocupación más seria para el kirchnerismo que cualquier combinación electoral.
Sin embargo, los procesos van de la mano. Mientras la Presidenta y el equipo económico buscan más “salidas heterodoxas” para evitar una devaluación directa, la estrategia política sigue su marcha pero también encuentra obstáculos.
La reforma de la Magistratura no solo implica un cambio en el órgano que designa y remueve jueces, sino que también prevé la elección de consejeros dentro de un esquema de “distrito único”.
Como el Frente para la Victoria es prácticamente la única fuerza que tiene la posibilidad de presentar listas homogeneizadas de legisladores nacionales, provinciales y consejeros en 18 distritos, como establece el proyecto, el oficialismo pondrá todas su energías en que la ley pueda ser puesta en vigencia para mostrar un triunfo nacional el 27 de octubre.
Ese es uno de los apartados del paquete de reforma judicial que será impugnado ante la Justicia y habrá que ver si finalmente superará el escollo de los estrados. Esos planteos alimentan una tensión evidente entre el Ejecutivo y la Corte Suprema.
Para apurar los tiempos, se estima que Cristina Kirchner firmará el decreto de convocatoria a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) apenas se apruebe la ley, pese a que técnicamente tiene tiempo hasta el lunes 13.
El calendario electoral contempla que el 12 de junio deberán presentarse las alianzas electorales, el 22 de ese mes vencerá el plazo para las candidaturas, el 11 de agosto se realizarán las PASO y el 27 de octubre habrá elecciones generales.
Junto con la promulgación de la ley llegarán las objeciones judiciales. Podría darse entonces un conflicto de competencia ya que como la reforma implica distintos aspectos, el Gobierno –a través de la Procuración del Tesoro- buscará que intervenga el fuero en lo Contencioso Administrativo y no el Electoral.
Previendo el enredo judicial, los jueces de la Cámara Nacional Electoral se reunieron esta semana con el titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, para analizar el escenario.
Hablaron de la posibilidad de que se aplique el per saltum para que el máximo tribunal intervenga en forma directa en el proceso.
Esa elección de consejeros podría servir de contrapeso para el oficialismo ante resultados abiertos en distritos clave, como Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza y frente a seguras derrotas en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba.
La elección de Buenos Aires siempre es determinante y en esta oportunidad será clave la decisión del intendente de Tigre, Sergio Massa.
Su abanico de posibilidades pasa por no “jugar”, presentarse a las primarias con lista propia dentro del Frente para la Victoria, o ir “por afuera” con su sello, el Frente Renovador. Después tendrá que dirimir si es candidato o si apoyará una lista encabezada por su esposa Malena Galmarini o Felipe Solá.
Mientras hace algunas semanas dejó trascender que estaría más cerca de reservarse para jugar directamente en 2015, la mayoría de sus aliados –entre ellos 15 intendentes- lo incitan para que juegue ahora. De hecho hay colectivos ploteados con la gigantografía de Massa y la leyenda “Iré donde la gente me lleve”.
Las últimas encuestas lo muestran fortalecido como la figura política con mayor diferencial de imagen, entre la positiva y la negativa, de aproximadamente 24 por ciento.
El gobierno y la oposición están atentos a sus movimientos. Según dijeron operadores del oficialismo a este columnista, Cristina Kirchner envió emisarios a Tigre para ver si logra encolumnarlo, pero el alcalde rechazó el convite. Intuyen que su negocio pasa por aglutinar el voto opositor al Gobierno.
Su decisión también influye en la oposición. Sin Massa en el entramado antikirchnerista se fortalece la figura de Francisco de Narváez y otras opciones como las que puedan presentar el PRO y la unión del FAP y la UCR. En ese contexto, el candidato kirchnerista sigue siendo una incógnita.
La ministra Alicia Kirchner decidió bajarse del barco electoral bonaerense y por ahora solo su par de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, emerge como un candidato sólido. Pero esa definición es una tómbola.
También lo es quién encabezará la lista del Frente para la Victoria en la Ciudad de Buenos Aires, donde se eligen senadores y debe conservar su lugar.
Pese a que Daniel Filmus es quien mejor mide para renovar su banca, parece que la Presidenta le bajó el pulgar y deberá buscar un candidato alternativo. El desafío en territorio porteño es mantener el senador por la minoría.
Más claro está el panorama en otras provincias como Santa Fe, donde la fórmula del peronismo kirchnerista estará conformada por Jorge Obeid y Agustín Rossi, mientras que el sector que conduce Omar Perotti tendrá la posibilidad de ocupar el tercer escalón de la lista con una mujer de su sector.
Obeid enfrentará a Hermes Binner y a Miguel del Sel (PRO).
En Córdoba, parecen candidatos seguros la saliente rectora de la Universidad Nacional de Córdoba Carolina Scotto y el secretario de Derechos Humanos nacional Martín Fresneda, aunque en el oficialismo aspiran a convencer a Olga Ruitort, exesposa del gobernador José Manuel de la Sota.
La apuesta en Mendoza es que el candidato sea un intendente, como el de Guaymallén, Alejandro Abraham.
El FPV aspira a encontrar un radicalismo fragmentado, Roberto Iglesias y Víctor Fayad están enfrentados a Julio Cobos, para hacer valer su promedio histórico de 30 puntos en la provincia.
NA

lunes, 16 de abril de 2012

TESTIMONIO DE TERESA MESCHIATI SOBRE BARREIRO EN LA PERLA.

ARGENTINA


?Hoy te agarró un dios facho?

Radiografía de un torturador. Cómo era y de qué modo actuaba Ernesto ?Nabo? Barreiro, el oficial de Inteligencia clave en la Semana Santa de hace 25 años que está preso en Campo de Mayo y que, como Videla, también dio su versión a Reato.

Por Martín Granovsky

Fue un oficial de Inteligencia del Ejército, Ernesto ?Nabo? Barreiro, el que protagonizó hace 25 años la rebelión ante la Justicia Civil que fue parte del plan de alzamiento de Aldo Rico en la Semana Santa de 1987: ese acto de rebeldía debía ser la chispa para provocar el incendio.

Beneficiado por la Ley de Obediencia Debida en 1987, Barreiro terminó huyendo del país en 2004. Como mintió a Migraciones de los Estados Unidos al decir que no tenía proceso alguno en la Argentina, fue deportado y hoy está preso en Campo de Mayo. Espera el juicio por su actuación en el centro clandestino de La Perla, en Córdoba. Según cuenta Ceferino Reato en su libro sobre Jorge Rafael Videla Disposición final, Barreiro respondió preguntas suyas por escrito. Dijo que, una vez terminado el curso de Inteligencia, llegó a Córdoba en diciembre de 1975 como teniente primero. Texto de Barreiro: ?Eran una ciudad y una sociedad de vanguardia, con una fuerte presencia del sindicalismo revolucionario. Era impresionante. Con el hito del Cordobazo se creó una mística revolucionaria. Había también grupos civiles de derecha operando por izquierda?.

En lo que parece un anticipo de la defensa que esgrimirá en juicio, el texto enviado a Reato, actual director de Fortuna y ex asesor de prensa de Esteban Caselli en la embajada ante el Vaticano, dice que ?nuestro gran mérito fue estar en contra de la tortura?, una frase quizá contradictoria con una anterior: ?La principal forma de obtención de información no fue la picana?. Aunque tal vez la frase no sea tan contradictoria: decir que la picana no fue la forma principal permite suponer la admisión de que sí constituyó una de las formas de conseguir datos.

A La Perla, dicen las respuestas de Barreiro cuya autenticidad seguramente pedirá la Justicia, ?los de Inteligencia íbamos muy seguido a obtener información de los detenidos y a cotejar datos?. Según Barreiro, La Perla no era un centro clandestino sino secreto. Y agrega: ?En Inteligencia buscábamos reconstruir la orgánica de cada organización político-militar, de cada grupo armado. La cosa fue muy quirúrgica, muy precisa, obviamente para evitar errores, por razones de orden moral y también de orden político. Nos costó un gran esfuerzo saber quién ocupaba cada casillero. Nunca hubo en La Perla más de cincuenta personas por vez, que iban rotando. Algunas eran ?trasladadas?, otras pasaban a disposición del Poder Ejecutivo nacional. Nosotros no sabíamos qué pasaba con cada de- saparecido, el cómo de cada caso lo sabía Sasiaiñ. También Menéndez, a quien no se le escapaba una mosca en materia de hacer cosas que no se podían, por izquierda. Menéndez sabe el destino final de los desaparecidos?.

Juan Bautista Sasiaiñ, ya muerto, dependía de Luciano Benjamín Menéndez, el poderoso jefe del Tercer Cuerpo de Ejército con asiento en Córdoba que sigue acumulando condenas por crímenes de lesa humanidad.

?Nosotros no hacíamos los operativos?, dice Barreiro. En la Justicia se encontrará con el testimonio de Teresa Meschiati, una de las víctimas de La Perla que sobrevivió para documentar el terror en Córdoba.

?Tina, te secuestró el Comando Libertadores de América?, citó Meschiati a Barreiro en diálogo con Página/12. Revistaba en Montoneros y había acudido a las tres de la tarde del 25 de septiembre de 1976 a lo que se llamaba ?una cita pinchada?, o sea interferida por las fuerzas de la represión. ?Fueron 30 tipos un sábado en las calles Patria y 24, frente a la iglesia San Ramón Nonato.? Le dijeron, mirando la iglesia: ?Hoy no es el Dios montonero, hoy te agarró un Dios facho?.

A Teresa, Tina, la torturaron. Sabía poco, dice, porque había atenuado la militancia para dedicarse a cuidar en sus primeros meses a Gustavo, su hijo que, a los 36, vive en Suiza. Por eso cuenta que disponía de poca información. De cualquier forma la catalogaron inicialmente con el color negro. También había secuestrados con gris y con blanco. ?El negro significaba pozo, la muerte.?

?Vos sos pozo, Tina?, cuenta que le decía Barreiro, quien se ocupó de ella porque describe que así era el sistema. Un represor tenía a cargo al secuestrado. ?Hablaba mucho con él. Varias veces me dijeron que me iban a matar. Venían a la reja y me decían: ?Tina, hoy matamos a cinco?. Había muchos procedimientos y camiones.?

Nabo se mostraba despreciativo y superior. Racista, nacionalista de extrema derecha, integraba el reducido grupo de decisiones en La Perla. ?Barreiro tuvo que ver con cada caso mientras estuvo en La Perla. En un mes la mayoría iba al pozo, porque se suponía que ya no tenía sentido tener o no tener a alguien allí después de ese tiempo.?

Incluso estuvo relacionado, según Teresa Meschiati, con el secuestro de los empresarios de Macentor, de Córdoba, llevados a La Perla y alojados entre los biombos que separaban a unos secuestrados de otros.

?La Perla era como la universidad de la represión. Por eso Barreiro iba. Y él mismo contaba allí que ellos se habían movilizado en 1975 con cartelones que decían Dios, Patria, Hogar.?

Barreiro hablaba con los cuadros más altos de Montoneros. ?Nunca se salvó en La Perla un oficial?, dijo Teresa. ?Y mataban a todo aquel que hubiera ido a Cuba.? Meschiati, que dice no haberlo tratado nunca de usted, un día le reprochó que vistieran a secuestrados de verde para maniobras de pinzas en la calle. Le preguntó si para ellos el uniforme no era una identidad como la bandera. ?Vos no entendés nada de política, Tina?, dijo Teresa que le dijo Barreiro.

Y otra vez relató que su estructura política funcionaba por tríos donde había discusión política.

Combinado con la inteligencia militar o parte de ésta desde un comienzo, el Comando Libertadores de América estuvo relacionado con la masacre de la familia Pujadas, antes del golpe militar.

Testimonio de Meschiati a Página/12: ?Barreiro hablaba con vos como si tuviera asco. Nunca les di información. Yo decidía por mí. Evidentemente él siguió su carrera, como otros que se creyeron los salvadores de la patria y pensaron que tendrían ganada para siempre una medalla de honor para ascender sin límites. Pero les salió el tiro por la culata. Después de la sublevación de Semana Santa Barreiro fue asesor político de Aldo Rico. Barreiro y los otros que estaban en su grupo en La Perla tenían una idea corporativa y elitista de la sociedad, pero de eso no hablaban con muchos detalles cuando se acercaban a los secuestrados, de tarde. Parece raro que contaran cosas pero no es tan raro. Qué problema había en que nos contaran historias si total éramos muertos que sólo estaríamos con vida por un tiempo?.

Teresa ya testimonió en el proceso a Menéndez que llevó adelante Martín Fresneda, de Hijos. ?Si no te tocó morir, tu tarea es contar?, dijo.

Algo alcanzó a contar el 24 de marzo de 2007 a Néstor Kirchner cuando el entonces presidente fue al sitio donde había estado La Perla. Le habló de Juan Carlos Conocchiari, un amigo a quien Kirchner había protegido en La Plata, guardándolo de la represión, y que había terminado cayendo en manos de la patota.

Tina puede contar pero no entrar en un campo. Fue tres veces a La Perla porque era necesario, ?pero no quiero ir más, no me banco?. Dijo a este diario que ?incluso de lejos es como si sintiera los gemidos?. Tampoco fue a la Escuela de Mecánica de la Armada y, durante el exilio en Suiza, leyó testimonios sobre campos de concentración pero no pudo visitar personalmente ninguno.

El 24 de marzo, después de la marcha en Plaza de Mayo, después de haber mirado los carteles con fotos de los desaparecidos, terminó con 18 de presión. ?Testimoniar es mi tarea, la función que me impuse, mi deber. Pero recordar más allá de eso me cuesta. Tengo que ir al chino, a la feria, darles de comer a los gatos, escribirle a mi hijo.?

Uno de sus objetivos es, también, dar con el paradero de los cuerpos de los asesinados, porque en La Perla no se encontraron restos. Contó que una vez le dijo a Radio Vaticano que ?tenemos derecho de enterrar cristianamente a los nuestros, a llevarles una flor? y que ése sigue siendo un compromiso que la llevó a aceptar una participación activa, como querellante, en los juicios a los miembros del Destacamento de Inteligencia 141 de Córdoba. Uno de ellos, Barreiro.

Fuente: Página 12

martes, 14 de febrero de 2012

El miedo abunda como peste sorda, primera línea de contención de los poderes.


Argentina: Contra el miedo


Andrés Figueroa Cornejo

Uno.

De acuerdo al informe de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, en Argentina el 2011 hubo 282 femicidios y 29 infanticidios.

Dos.

Claro que el miedo abunda como peste sorda, primera línea de contención de los poderes. Claro que el niño calla ante el martirio de la orden salida de un gigante cuya mano tiene la dimensión de su rostro y la consistencia del padre autoritario o la madre que imita al padre autoritario. Claro que la mujer calla, como calla el niño, ante el mismo puño hecho de hueso tallado por el envilecimiento del taller, el campo y la oficina. Y enmudece de vergüenza –que en este caso, es miedo torcido por la norma- cuando también es sexo obligado, sin más pasión que la necesidad perentoria del más fuerte. Asimismo calla el niño y el empobrecido; el negro y el originario; calla el migrante y el mal pagado; el anciano y el inválido; el desocupado, el trabajador informal, quien sólo conoce el polvo de las alfombras persas, y el loco.

Tres.

Claro que la historia de toda la sociedad hasta ahora es la historia de la lucha de clases, de las relaciones de poder; del miedo y la rebeldía. Desde arriba, desde los pocos con tanto, armados de municiones misteriosas, de egoísmo inagotable y oscuro como noche cerrada; desde arriba, el puño del macho retocado en sus representaciones, sujeto del capital y su movimiento; mistificado y multiplicado como deidad en los medios de comunicación, los generalatos, los títulos y los titulares, la ley y sus laberintos, cae pesadamente sobre la comunidad, revelando el pavor a perder los privilegios. Por eso el miedo de los de arriba siempre sobreactúa. Es violencia preventiva, lluvia atómica contra un pájaro. ¿Por qué? Porque el miedo del dueño y del que manda, del macho cuya parentela ilustra los billetes, proviene del desasosiego. Sabe perfectamente que el actual orden de las cosas es normalidad inestable, falsa conciencia, ideología, tránsito depredador, relaciones sociales con fecha de vencimiento.
En cambio el miedo de los subalternos es corporal, hambriento, pura incertidumbre, frío como la luna.  Sólo puede arroparse colectivamente.

Cuatro.

Claro que a estas alturas del conocimiento socialmente producido y privadamente apropiado, las mediaciones del miedo, sus máscaras alienantes tienen fondo de pantalla. Si nadie comprara televisores, los que ordenan los impondrían ‘sin costo’en la habitación del 99 % de la gente. Ya se obsequian los periódicos mientras los aparatos de radio yacen en las ferias de todos los pueblos. Y quien se acerca, mira o lee, deduce la misma voz, los mismos mandamientos, los mismos auspiciadores. En algunos lugares, hasta el fútbol millonario y las carreras de autos se transmiten gratuitamente en el altar de la caja repetidora. Esa cuya luz propia no deja ver.
Las mediaciones del miedo se corresponden con la división del trabajo, con la pirámide de los explotados con salarios más o menos infames. Con el grado de riesgo que comporta su capacidad de consumo. Con el gerente, el jefe, el capataz, el empleado y su ayudante, el del aseo, el de los mandados y el que abre y cierra la puerta. La mujer, al fondo, rentado su trabajo por menos posibilidades de endeudamiento. La mujer acuchillada como un bosque por la industria del papel. La mujer con la barriga llena de peces muertos como el agua después de lavar la extracción voraz de los metales en la montaña o en la pampa rota.

Cinco.

Claro que el miedo de muchos es obsecuencia concreta, subordinación, disciplina, autocensura y vigilancia. Horario de llegada y de salida. Si el capital mundializado se resuelve en el casino de las bolsas de los que temen por los privilegios que tienen por perder, entonces el uniforme y el peinado, el escote y el edulcorante, sincrónicamente, es el mismo en todos los rincones.    
La obsecuencia no es abstracta. Es miedo en forma de silencio y rodillas mordidas, de gesto exculpatorio. Es el aplauso al niño malabarista en el trasporte subterráneo. Es la mirada sobre el hombro del más fragilizado por la expoliación y, a la vez, la pleitesía obscena al que distribuye los cheques a fin de mes. La obsecuencia maldice al vecino, al callejero, a las putas, los maricones; a los vagabundos que duermen en la calle Riobamba, en el centro del microcentro de Buenos Aires, que comen cebollas y que a un árbol junto al basurero público le han vestido como si fuera un pino navideño y le han atado una bandera del país.
La obsecuencia es la complicidad muda ante el castigo por encargo de las patotas sindicales contra los trabajadores que luchan para que la vida sea organizada por la mayoría. El mismo terror que fortalece y autoriza por ausencia al crimen funcional, a las cifras oficiales, el reciente aumento del 100 % de la dieta de los senadores y diputados de todas las bancadas, la especulación de los precios, la desigualdad social, la concentración capitalista, los privilegios de la petrolera hispana Repsol, el paso mortal de los químicos y explosivos de la megaminería, la ley anti-terrorista contra la conciencia realizada en combate social y político de los trabajadores y el pueblo.
Eso sí, el miedo tiene su ruina en el momento de la rebeldía. Y la rebeldía su oportunidad cuando adquiere unidad de sentido, dignifica a los desheredados, inspira a la juventud, se monta sobre la historia desde el calendario popular, torna sujeto al que ayer nada más era objeto, cliente y consumidor. Y cuando se arquitectura como fuerza social transformadora, con proyecto, lúcidamente, que no iluminadamente.
La rebeldía es la crisis del miedo y el desplazamiento de la obsecuencia.
Y la rebeldía tampoco es abstracta. Es la voluntad colectiva necesariamente organizada para destruir la opresión de clase y su movimiento que maximiza el beneficio a costa de humanidad.
Y donde no existe rebeldía sólo hay mansedumbre, fatalidad, cinismo.


14 de febrero de 2011