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viernes, 13 de junio de 2014

Planta transgénica de Monsanto.

Pese a todas las encuestas realizadas en la provincia indicando que el 80% de Córdoba se opone a la instalación de la planta transgénica de Monsanto, y al rechazo de científicos y expertos mediante la desaprobación de estudios de impacto ambiental, y aunque las tasas de cáncer siguen aumentando por culpa de los agrotóxicos, el gobernador De la Sota traicionó a su electorado aprobando la ley para Monsanto.

Hace pocos días más de 10.000 cordobeses marcharon contra Monsanto una jornada entera en las principales calles de la provincia, pero De La Sota no responde al pueblo sino al sionismo. La Ley aprobada por De La Sota y el radicalismo abre camino para la instalación de la planta transgénica de Monsanto en Malvinas Argentinas.

De La Sota y medios de comunicación financiados por Monsanto insisten en politizar un problema relativo a la salud y soberanía alimentaria argentina, relativizando el rechazo concreto de profesionales y la evidencia científica.

La prensa corporativa habla de "encapuchados, militantes de izquierda y ambientalistas" para sectorizar y aislar un reclamo legitimo de la sociedad ante la opinión pública, principalmente la de Buenos Aires, donde la mayoría de los habitantes ignoran la realidad y posiblemente confundan a Monsanto con un personaje religioso. Familias y trabajadores informados de todos los estratos sociales se oponen a la instalación de la planta transgénica de Monsanto en Córdoba, no hay encapuchados, no son "militantes de izquierda" sino militantes por la salud y soberanía de la Patria.

La nueva ley fue una iniciativa de la corporación Monsanto que ordenó presentarla como propia al gobernador José Manuel de la Sota, quien se apresuró a violar la voluntad del pueblo enviando el proyecto a la Cámara previamente sobornada para evadir las críticas por la intención de la empresa Monsanto (amiga de Cristina Kirchner y Clarín) de instalarse en la localidad Malvinas Argentinas, vecina a la Capital provincial.

De La Sota, que gobierna para Monsanto y no para Córdoba, prepara nuevas estrategias para continuar defendiendo a esta corporación extranjera y burlarse de los derechos y libertades civiles de los ciudadanos argentinos.

En Twitter De La Sota mintió a sus seguidores: "Se decían ambientalistas..Eran un grupo violento y fanático. Agredieron, rompieron, dañaron... Merecen unánime repudio. ¡Eso no es Córdoba!".

1) La ciudadanía de Córdoba no se auto-denomina ambientalista sino consciente y preocupada por el aumento en las tasas de cáncer y otras enfermedades que produce Monsanto.
2) Los que rompieron dañaron y reprimieron fueron encapuchados de De La Sota, el Kirchnerismo y la policía de Córdoba, cuando atacaron hombres mujeres y niños en el acampe de protesta frente a la construcción de la planta ilegal de Monsanto en Malvinas Argentinas.

De La Sota emitió otra burla a su electorado en Twitter al agregar: "Triunfo de la democracia cordobesa: se aprobó por votación unánime del PJ, UCR y Frente Cívico la Ley de Convivencia Ambiental".  (Lo cual podría traducirse en: "¿Recuerdan de toda la gente que les dije que no servía en las elecciones? Bueno resulta que ahora estamos trabajando juntos para Monsanto")

Por supuesto, los legisladores de Córdoba representan a Monsanto, Monsanto financió sus campañas y mucho más.

A estos funcionarios no les importa ni la gente, ni la UCR, ni el Frente Cívico ni absolutamente nada más que engordar los bolsillos respondiendo como buenos perros falderos al sionismo internacional.

Laura Cohen
BWN Argentina

jueves, 17 de enero de 2013

Ayer al mediodía se conoció la autorización de la municipalidad de la localidad de Malvinas Argentinas para la instalación de la fábrica de semillas de la trasnacional Monsanto.

CÓRDOBA


Mentir, mentir y mentir que algo quedará

En una conferencia de prensa, funcionarios de la corporación festejaron la resolución e intentaron explicar la falta de peligrosidad de sus productos.


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Córdoba, 16 de enero de 2013 (ECOS CORDOBA - PRENSA RED).-
por José Fernandez

La Municipalidad de Malvinas otorgó el permiso para el comienzo de obra de la planta de Monsanto en Malvinas Argentinas sin conocerse el informe de impacto ambiental. Aun falta la aprobación de la provincia de Córdoba para que la planta pueda operar.
El vicepresidente de Monsanto en América Latina, Pablo Vaquero, dio una nueva demostración de cinismo en una conferencia de prensa brindada en el medio día de hoy .
Dentro de sus ya conocidas argumentaciones que buscan justificar la instalación de la planta, Vaquero apelo al absurdo y menosprecio de todo tipo de opinión contraria a los intereses de la empresa. El representante de la empresa multinacional, llego a explicar que el herbicida glifosato "correctamente utilizado" es de menor peligrosidad que los insecticidas que utilizamos en nuestro hogar para matar cucarachas y/o mosquitos.
Estas irresponsables declaraciones, para nada sorprendentes de Monsanto, es una burla a las miles de victimas enfermas y/o fallecidas y sus familiares, que han perecido por la toxicidad de los agrotóxicos.
Pero la mentira tiene patas cortas. En otro de sus pasajes, Vaquero reconoció que los productos de Monsanto no eran biodegradables y que en esta oportunidad tienen la voluntad de hacer las cosas bien. ¿Entonces en que quedamos? ¿No es que el Glifosato es menos que un insecticida casero?
En su aparente hábil discurso declaró que, los residuos de la actividad de la planta en Malvinas Argentinas será depuestos en forma correcta y transportado en vehículos especiales. Entonces la pregunta recurrente es: ¿No es que el Glifosato es menos que un insecticida casero?
Para completar el acto de cinismo y como si se tratará de las declaraciones de una cooperativa de agricultores, Vaquero apeló a la rotación en el cultivo con sorgo para la recuperación de las tierras lo cual daría sustentabilidad a la tierra y a los cultivos y remató: es el gobierno que debe promover la sustentabilidad de los cultivos, no es responsabilidad de Monsanto.
En este punto, la empresa que producirá 3 millones de bolsas de semillas de maíz por año y cultivará 6 mil hectáreas, en Malvinas Argentinas y que es una empresa formadora de precio, pretende trasladar su responsabilidad a terceros, los cuales están encantados de comer del banquete transgénico dejando en el patio trasero a los 12 millones de habitantes fumigados y los miles de enfermos, que en definitiva son el residuo de la actividad agroeconómica.

Monsanto: un modelo que envenena.

EL 2D: TODOS POR LA SOBERANÍA ALIMENTARIA




(AW) En el marco de "La semana mundial de lucha contra los agrotóxicos", el domingo 2 de diciembre, a partir del mediodía, se realiza en Buenos Aires una jornada para concientizar y repudiar el accionar criminal de la multinacional estadounidense. El encuentro comienza al mediodía en Plaza San Martín, frente a las oficinas de Monsanto en el barrio de Retiro. La planta que se está instalando en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas y el proyecto para una nueva Ley de Semillas, despierta aún más a los que luchan por la vida.

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Por Fabián Chiaramello
"Te guste o no, es probable que Monsanto haya contaminado la comida que comiste hoy con sus productos químicos y organismos genéticamente modificados (OMG). Monsanto controla gran parte del suministro mundial de alimentos". De esta forma invitan desde el sitio Occupy Monsanto a tomar medidas en todo el mundo contra la multinacional proveedora de productos para la agricultura, fuente de críticas y denuncias a lo largo y ancho del planeta. En ese marco, el pasado 17 de septiembre en todo el mundo se realizaron movilizaciones para denunciar a la "serial killer multinacional", como denominó Eduardo Galeano a Monsanto.
La fecha fue elegida desde el movimiento Occupy Monsanto, de Estados Unidos, donde la empresa tiene su mayor número de sedes. En los demás países en los que se hizo oír el repudio fueron convocados por organizaciones sociales, movimientos campesinos, partidos políticos, ciudadanos preocupados por la salud, activistas de la vida. El 17S reunió a miles de personas en las principales ciudades de Estados Unidos, Argentina, Paraguay (donde se relaciona a la empresa directamente con la destitución de Fernando Lugo), Canadá, Alemania, Filipinas, Ecuador, Brasil, Perú, Japón, España, India, Polonia, entre otros.
Las redes sociales jugaron un papel muy importante. Jimena Romero, integrante del colectivo Millones contra Monsanto, uno de los que realizó la convocatoria a través de Facebook en Argentina y que reunió a miles de personas en más de diez ciudades del país, contó cómo lograron la difusión del evento a través de las redes sociales: "Millones contra Monsanto es parte de una movida mundial que empieza con Occupy Monsanto y que en Argentina comenzó recién en septiembre. A partir de los anuncios de la nueva planta en Córdoba, el juicio histórico de las Madres de Ituzaingó y todo el conocimiento que se empezó a tomar sobre lo que era la empresa en Latinoamérica logró mucha repercusión y fue muy importante la convocatoria. Empezamos a trabajar dos meses antes, pero se fue organizando sola. Fue espontánea a través de las redes sociales, se fueron organizando diferentes colectivos, ambientalistas, asambleas, personas. Desde partidos políticos como Proyecto Sur en Chaco, o en Bahía Blanca donde lo organizó un fotógrafo con una importante puesta en escena".
Rosario no fue la excepción y así fue que el Monumento a la Bandera abrigó a varias decenas de personas que se acercaron a repudiar el "comportamiento criminal" de la multinacional, como define su accionar la periodista francesa Marie-Monique Robin, autora del libro y documental "El mundo según Monsanto". Dieron su presente el colectivo Paren de Fumigar, Conciencia Solidaria, organizaciones estudiantiles, ambientalistas y ciudadanos conscientes del poder de esta empresa. La convocatoria no fue masiva como sí lo fue en otras ciudades, como Córdoba, a pesar de la cercanía con el problema. La provincia de Santa Fe es un claro ejemplo de la sojización, el uso de agrotóxicos y los problemas que derivan de su uso. Una de las razones fue la "falta de organización", según dijeron algunos autoconvocados a metros del río Paraná. Lo cierto es que muy pocas personas tienen conocimiento acerca de qué es Monsanto y por qué se la debe expulsar "del mundo", como rezaban algunas pancartas. En el Monumento a la Bandera no hubo una sola cámara, un micrófono o una voz de algún medio masivo, sólo medios alternativos.
Los medios de comunicación son cómplices del silencio. Mucho se habló durante esas semanas de los cacerolazos. Diarios, programas de televisión, radios, redes sociales, no hacían otra cosa que mostrar de un lado y de otro si eran legítimos los reclamos o sólo un grupo de desestabilizadores. Un doble relato, simple, al que nos tienen acostumbrados los medios. Pero de las movilizaciones contra Monsanto ni una palabra. Como también nos tienen acostumbrados cuando se trata de este tipo de reclamos. Ni a los medios oficialistas, ni a los opositores les conviene hablar. Son los que se benefician con estas políticas, y ahí hay consenso.
Desde "Millones contra Monsanto" afirman que este accionar "era previsible", ya que los medios afines al gobierno no lo muestran por obvias razones: "Están cerrando negocios que le permitirán financiar parte de la inminente crisis, aunque es un suicidio parar la crisis así, porque lo que se hace es hipotecar a las próximas generaciones y enfermar a la actual". Por otro lado, los medios opositores son los que "en su mayoría, tienen intereses creados con los agronegocios".
Acciones programadas para diciembre
A través de las redes sociales, "Millones contra Monsanto" lanzó una convocatoria para los primeros días de diciembre en el marco de "La semana mundial de lucha contra los agrotóxicos". En diversas ciudades de Argentina están previstos "mega-eventos" para decir "Fuera Monsanto".
En Buenos Aires, la jornada será el domingo 2 de diciembre (2D), en la Plaza San Martín de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, frente a las oficinas de Monsanto. Se reunirán en repudio al accionar criminal de la empresa, al uso de agrotóxicos y para rechazar el proyecto de una nueva ley de semillas, que ya se conoce como "Ley Monsanto". Además habrá música en vivo, talleres, charlas, ferias, intercambio de semillas, murales, fotos, stands de asambleas y proyecciones.
La iniciativa fue bien recibida y ya se organizaron varias ciudades principales del país para repetir la convocatoria que, además, tiene como objetivo concientizar, visibilizar y acercarle la problemática a muchas personas que desconocen de qué se habla, cuando se habla de Monsanto.
La firma: el comienzo del mal
El lunes 25 de marzo de 1996 se aprobó el expediente que iba a modificar radicalmente la estructura agropecuaria de Argentina. Luego de un trámite que sólo llevó 81 días, el secretario de Agricultura Felipe Solá firmó la resolución 167 que autorizó la producción y comercialización de la soja transgénica, con uso de glifosato. El expediente tiene apenas 136 folios, de los cuales 108 pertenecen a informes presentados por la misma multinacional estadounidense. "Ese trabajo está en inglés y en el apuro por llegar a una decisión predeterminada, la Secretaría de Agricultura ni siquiera dispuso su traducción al castellano. Se titula ‘Safety, Compositional, and Nutricional Aspects of Glyphosayte-tolerant Soybeans' y ocupa del folio 2 al 110 del expediente. Solá se apresuró a firmar la autorización el mismo día en que los organismos técnicos plantearon serias dudas acerca de sus efectos sobre la salud y solicitaron informes sobre el estado de las autorizaciones en Europa", relató Horacio Verbitsky en una nota de Página/12 hace unos años.
El periodista Darío Aranda realizó un informe 15 años después de que se aprobara el uso de la soja RR y de su acompañante: el Roundup, producto a base de glifosato. Científicos de distintas disciplinas tuvieron la posibilidad de leer el expediente y estudiar las pruebas sobre la supuesta inocuidad del cultivo. "De la lectura se confirma que la autorización carece de estudios sobre efectos en humanos y ambiente, la información es incompleta y tendenciosa, y cuestionaron que el Estado argentino no haya realizado investigaciones propias y tomara como propios los informes presentados por la parte interesada (la empresa Monsanto)", afirmó Aranda.
En otro informe también realizado por Darío Aranda se puede ver como creció el cultivo de la soja: desde 1996 el área sembrada aumentó en 25 millones de hectáreas en 14 años. En 1991 se sembraron 5 millones de hectáreas son soja, en 2010 fueron 19 millones.
Plan Estratégico Agroalimentario (PEA 2020)
En septiembre de 2011, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentaba en Tecnópolis el Plan Estratégico Agroalimentario, un programa detallado de metas gestado por el gobierno nacional, las provincias, empresas y académicos que se fija como objetivo, entre otros puntos, aumentar un 60 por ciento la producción granaria: pasar de las 100 millones de toneladas, la mitad es soja, a 160 millones para 2020. Lo que no dijo la presidenta cuando presentó con orgullo las metas que "impulsarán al país como potencia alimentaria" es quiénes pierden.
Para lograr ese crecimiento productivo se debe usar cada vez más tecnología: organismos modificados genéticamente, más herbicidas, insecticidas, agrotóxicos. Y además correr la frontera agropecuaria aún más, avanzar sobre nuevos territorios. Como siempre, para esto, quienes pierden son los campesinos e indígenas que aún resisten a un modelo feroz. Como consecuencia también se sigue con los desmontes.
"Yo le comentaba -y la gente de Monsanto no lo sabía- que tenemos una Patagonia, en la cual algún productor argentino tiene producción, por ejemplo, forrajera y que uno lo puede observar en medio de la estepa patagónica los círculos que solamente con riego producen forraje de primerísima calidad. Y tenemos también agua en la Patagonia (...) Esto nos da la idea de que el elemento vital: agua, nos va a permitir extender la frontera agropecuaria", dijo la presidenta en su discurso del 15 de junio en New York frente a representantes de grandes empresas, entre ellos, Monsanto, Cargill y la Barrick Gold, quienes tienen grandes negocios en el país. Fue una clara invitación a invertir aún más en el país. Un vaso de agua no se le niega a nadie, dicen por ahí.
"La inversión de Monsanto es importantísima también y va a ayudar a la concreción de nuestro plan, tanto agroalimentario 20-20, como nuestro plan también industrial. Y me decía hoy su titular que les había impresionado mucho el apoyo que nuestro Gobierno estaba dando a la ciencia y a la tecnología. Tengan ustedes la certeza que vamos a seguir en la misma línea", continuó la presidenta en relación a la inversión de la empresa en la nueva planta a instalarse en Córdoba. Honestidad brutal.
Monsanto invade Malvinas
La localidad cordobesa de Malvinas Argentinas fue el lugar elegido para instalar una de las plantas más grandes del mundo que pasará a producir un nuevo maíz que será resistente al glifosato y a un segundo herbicida: el glufosinato. "El nuevo mutante de maíz no sólo genera un veneno, sino que sintetiza tres venenos diferentes, que se secretan todo el tiempo. El nuevo maíz, si aún se le puede llamar así, es capaz de matar todo tipo de orugas y gusanos de mariposas que traten de anidar en sus chalas, hojas o espigas, y ahora también es capaz de exterminar a las temibles vaquitas de San Antonio, un coleóptero que suele anidar en su raíz", expone en un informe la Red Universitaria de Ambiente y Salud - Médicos de Pueblos Fumigados.
Además afirman que por ser un híbrido, nadie podrá guardarlo para volver a sembrarlo: ya no vuelve a crecer, inevitablemente contaminará genéticamente a otros maíces vecinos y las empresas multinacionales cobrarán derechos de propiedad genéticas a los productores. "Ya nada será como antes. El maíz en poco tiempo no podrá convertirse en mazamorra o un buen locro, este es un maíz pensado para forraje de animales o principalmente para biocombustible", advierte el informe. Además afirman que este maíz "es una verdadera amenaza a la salud humana y al ambiente general".
Malvinas Argentinas está a pocos kilómetros del barrio Ituzaingó Anexo, desde el cual se logró un fallo histórico gracias a la lucha de las heroicas Madres que se enfrentaron a un modelo que atenta contra la vida. Mientras se desarrollaba el juicio, la presidenta se mostraba orgullosa por la nueva inversión: "Hace unos instantes estuve con Monsanto, que nos anunciaba una inversión muy importante en materia de maíz (...) Y además estaban muy contentos porque Argentina hoy está -digamos- a la vanguardia en materia de eventos biotecnológicos".
La provincia de Córdoba es otro gran ejemplo de cómo funciona el modelo. Gracias a la lucha de las Madres de Ituzaingó y a la resistencia a la instalación de esta nueva planta, fue que la convocatoria para repudiar a Monsanto en Córdoba fuera una de las más notorias y convocantes del país: se reunieron alrededor de 8 mil personas. A pesar de la masividad de la marcha, tampoco tuvo cobertura de los grandes medios.
Los dueños de las semillas
En el marco de la presentación de una nueva semilla de Monsanto, la soja Intacta RR2 Pro, el transgénico número 27 aprobado desde 1996, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Norberto Yauhar anunció que enviará al Congreso una nueva Ley de Semillas, que no se actualiza desde 1973. La nueva ley limitará el "Uso Propio", que hoy habilita a que muchos productores puedan guardar una parte de sus semillas para la próxima cosecha, y contempla el pago de regalías por el uso de semillas patentadas.
"Hemos tomado la decisión de avanzar en el transcurso de este año en un borrador de una Ley de Semillas como corresponde a un país que pretende ser líder en la producción de alimentos, buscamos proteger la propiedad intelectual del proceso de desarrollo", dijo Yauhar. El gran ganador, nuevamente, es Monsanto. Esto es indignante: las corporaciones obtuvieron sus primeros capitales robando el conocimiento sobre las semillas que construyeron por siglos los pueblos originarios. Y ahora quienes usen sus semillas, obligados ya que se restringirá el "uso propio", deberán pagar las regalías. Negocio redondo para las multinacionales y para el Estado que recaudará más en materia de retenciones por los nuevos rindes de estos transgénicos.
"Quien controla las semillas controla la comida y quien controla la comida, controla la vida"
El mundo entero se paró para decir basta a Monsanto. Una empresa que unos 50 años atrás creó el "agente naranja" para fumigar a la población en Vietnam y que provocó la muerte de 400 mil personas, la pérdida de cultivos y de miles de hectáreas de bosques, que es repudiada y denunciada en todo el mundo por contaminar, corromper, esconder pruebas, introducir sus semillas a la fuerza y miles de atrocidades que rellenan un frondoso prontuario. Entre los productos que tiene desparramados en unos 60 países se encuentran los PCB; el Aspartamo; las hormonas de crecimiento (rBGH) para aumentar la producción de leche, vinculada directamente con los canceres de próstata, de mama y de útero y que además provoca que los jóvenes sean púberes anteriormente; herbicidas; y los organismos modificados genéticamente (OMG) que están en casi la totalidad de los alimentos y que no son etiquetados. Monsanto es un modelo, no una simple empresa multinacional. Que quede claro que no es la única.
"Un modelo donde las enfermedades y los enfermos son ocultados, los gobernantes, jueces, académicos y periodistas son comprados o amenazados, donde los pueblos son fumigados o desplazados por el monocultivo y donde las tierras, el agua y el aire quedan contaminados e inútiles", como bien lo describen desde Millones contra Monsanto. De más está decir que quienes se enfrentan a este modelo terminan en grandes campañas de desprestigio.
Es una nueva etapa, el mundo entero debe despertar. Se necesitan cada vez más campañas para concientizar y acercar a la gente a que reconozca la gravedad de la situación alimentaria mundial para contrarrestar la desinformación que existe gracias a la complicidad política y mediática que tiene claros, y grandes, intereses. Las semillas no pueden ni deben tener dueños. Monsanto es un monstruo que crece a pasos agigantados. El 17S fue un buen comienzo y una gota de esperanza pero la lucha debe continuar. La lucha es por la soberanía alimentaria, pero mundial. No se trata de un país. La lógica es perversa y cierra un círculo perfecto. Esa lógica es la que se debe extirpar. Porque como dice Marie-Monique Robin: "Quien controla las semillas controla la comida y quien controla la comida, controla la vida".

sábado, 8 de diciembre de 2012

Levemente Muertos.

AGROTÓXICOS SOBRE BUENOS AIRES




(AW) En la mañana del jueves 6 de diciembre se vivió durante algunas horas en gran parte de la Ciudad de Bs. As. una atmósfera asfixiante, que provocaba ardor, picazón, tornando el aire casi irrespirable, aún a kilómetros de distancia del lugar del "accidente".Sólo por un ratito -que pareció una eternidad- los porteños padecieron en carne propia, el calvario que viven de manera sistemática, los pueblos fumigados con millones de litros de agrotóxicos.  Aunque el secretario de seguridad, Sergio Berni y los informativos decían que se trataba  de algo"Levemente tóxico", el pesticida tiodicarb es un insecticida muy tóxico, que se usa sobre todo para embeber las semillas con el "objetivo" de que no sean atacadas por gusanos de la tierra una vez plantada y está prohibido por la Unión Europea. Reproducimos información y fotografías enviadas por la compañera Mercedes Mendez y el artículo "Levemente Muertos" de la compañera Silvana Luján.-


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Descargar lista de plaguicidas prohibidos por la UE

TIODICARB SOBRE BUENOS AIRES

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El pesticida tiodicarb es un insecticida PERSISTENTE MUY TÓXICO, que se usa sobre todo para embeber las semillas con el "objetivo" de que no sean atacadas por gusanos de la tierra una vez plantada.

El nombre comercial más popular en el mundo es SEMEVINº y lo fabricaba la Union Carbide de Dow Chemical.
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Uno de los mayores productores mundiales hoy es la BAYER, y los cientificos alemanes vienen reclamando que deje de producirlo para venderselo a paises "pobres" (realmente, ¡pobres paises!), PORQUE ESTA PROHIBIDO POR LA UNION EUROPEA desde julio de 2011 (http://www.imaflora.org/downloads/biblioteca/RAS_Lista_de_Plaguicidas_Prohibidos_Noviembre_2011.pdf).
Aca lo usan las Semilleras masivamente y las semillas de maiz deben ser pintadas de colores fuertes para que nadie las ingiera, cualquier pollo, chancho o humano que las coma morira rapidamente.

Monsanto puede utilizarla junto con Ponchoº para tratar (curar) sus maices venenosos en la planta que quiere instalar en Malvinas Argentinas
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LEVEMENTE MUERTOS (Lic. Silvana Buján)
Una vez más, el mundo de los agrotóxicos muestra sus dientes. Esta vez, a sólo tres días del aniversario de los casi 4000 muertos de la tragedia de Bophal, en la India, en la forma de "humo" que surgía sin control de un contenedor en el Puerto de Buenos Aires. Zozobra, caos, gente descompuesta, evacuaciones rápidas, incertidumbre.
Los medios de prensa transmitían en tiempo real los esfuerzos de los bomberos, policía, gendarmería, por alejar a la gente y cercar con modestos barbijos -los que más suerte tuvieron- la zona en la cual el fuerte olor hacía llorar a las personas.

El viento con dirección Norte - Sur llevó el humo para el centro de la ciudad de Buenos Aires y el barrio de Constitución. La carga provendría de Shanghai, China, en tránsito en Buenos Aires hacia el puerto de Caacupe-Miports, en Paraguay. El siguiente trayecto lo iba a hacer por agua... por el mismo agua del que beben millones de personas, con el que riegan millones de hectáreas.
DE INMEDIATO
En las primeras horas del episodio, al Hospital Austral de Pilar llegaron 7 casos de síntomas leves, cefalea, nauseas, irritacion ocular y de vias respiratorias altas. Fueron descontaminados en el area de decontaminacion del servicio de emergencias y se ingresaron a la guardia.
Al Hospital italiano comenzaron a consultar pacientes adultos y niños con cuadros de irritación en vías aéreas superiores y un curioso "olor" a hidrocarburos. El hospital decidió descontaminarlos fuera de la guardia, organizando un circuito hasta su ingreso, quitándoles la ropa y bañándolos.
En el Centro Nacional de Intoxicaciones se efectuaron desde las 10.30 hasta las 15.20hs, 115 consultas telefònicas, la mayoria con manifestaciones de tipo irritativas en vias aereas superiores, oculares y cutaneas leves. 104 asesoramientos telefònicos. Todos con sìntomas irritativos respiratorios y oculares leves. Todos con intenso olor a insecticida en la ropa y pelo.
En el Hospital de Clinicas, hasta las 13;30 hs fueron atendidos 20 pacientes en guardia, manifestaciones de irritacion y algunos, vómitos. Todos presentan importante olor en sus ropas. Todos fueron decontaminados y sus vestimentas fueron aisladas. Dos sintomaticos que revirtieron con baja dosis de atropina.
EL RESPONSABLE
THIODICARB 35%, insecticida inhibidor de colinesterasas, un carbamato sistémico con actividad insecticida: ovicida, larvicida y adulticida, utilizado para la semilla de algodón, maíz, sorgo y soja. Su toxicología es II: Altamente tóxico.
Los inhibidores de colinesterasas por ser compuestos muy liposolubles se absorben por todas las rutas de exposición: oral, dérmica, la conjuntival y la inhalatoria.

Tanto los organofosforados como los carbamatos son inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa, uno de los neurotransmisores más importantes, encontrándose en muchos niveles de las sinapsis del sistema nervioso. Según los manuales médicos, algunos de los efectos sintomáticos son: agitación, taquicardia, confusión, hipertensión, delirium, convulsiones, mialgias, depresión respiratoria, broncoespasmo, vómito, calambres, coma, diarrea, mioclonías, micción involuntaria, dolor abdominal, hipotensión, piel pálida y fría.
¿...EL RESPONSABLE?
El verdadero responsable es un modelo agrícola altamente dependiente de insumos, que echa mano cada dia más a productos progresivamente más peligrosos, en mayores cantidades que se tornan inmanejables. Que producen efectos crónicos, agudos, que matan.
Evidentemente el argumento del "hambre en el mundo" ya no resiste el menor análisis. Llevan 70 años argumentando quecon los agrotóxicos se solucionaría el hambre en el mundo. Las plagas siguen igual que antes. Y las personas, enfermas.
"Levemente tóxico" se leía en los script de los canales informativos. ¿Levemente tóxico? ¿Existe tal cosa? Quizás salte finalmente la penosa alarma cuando haya personas "levemente muertas".

miércoles, 8 de agosto de 2012

FUMIGACIONES: Un delito de lesa humanidad.

ARGENTINA

por ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL

Las consecuencias que producen las fumigaciones sobre la salud y la vida de las personas expuestas involuntariamente a estas prácticas poseen la suficiente entidad como para ser calificadas como crímenes de lesa humanidad.

El caso de barrio Ituzaingó Anexo, en la ciudad de Córdoba, o juicio a las fumigaciones, posee la enorme virtud no sólo de haber puesto en el banquillo de los acusados a dos productores sojeros y un empresario de la aeroaplicación sindicados de ser supuestamente responsables del delito de contaminación ambiental en los términos de la ley 24.051. Además, ha permitido vislumbrar en toda su magnitud la discusión sobre el actual modelo de producción agropecuaria basado sobre la utilización del paquete tecnológico compuesto por soja transgénica más productos agrotóxicos.

Este ?modelo de producción? es cuestionado de manera profunda y fundada por la sociedad civil, principalmente por vecinos que habitan cerca de los predios rurales explotados con cultivos de soja, organizaciones ambientales, movimientos campesinos y pueblos originarios.

Ellos advierten y denuncian en forma enfática la aparición inusitada de enfermedades graves ?como malformaciones, cánceres, leucemia, lupus, abortos espontáneos, fisura palatina, etcétera? asociadas con el uso creciente e intensivo de estos productos agrotóxicos.

Las favorables condiciones externas y los precios internacionales dieron lugar al pujante negocio de la ?sojización?, es decir, el proceso de pasar de cero a 18 millones de hectáreas cultivadas, de cero a 50 millones de toneladas, de cero a 20 mil millones de dólares de exportación, y de un consumo de cero a 200 millones de litros anuales de glifosato.

Pero lo que resulta alarmante es la contracara de este proceso, representada por la aparición y el incremento de enfermedades graves asociadas con el uso intensivo y creciente de los productos agrotóxicos, el desmonte y la desaparición de los bosques nativos, el despojo de campesinos y pueblos originarios. Todo lo cual viola derechos humanos fundamentales, como el derecho a la salud, a la vida, a vivir en un ambiente sano y a la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que ocupa esa gente.

Víctimas. La Red Agroforestal precisa que en el Chaco argentino se contabilizan 11,4 millones de hectáreas en disputa, y en todo el país existen víctimas de la violación a los derechos territoriales, como los siguientes casos:

Sandra Juárez murió frente a una topadora el 13 de marzo de 2010, en el paraje campesino de San Nicolás (Santiago del Estero); tenía 33 años y dos hijos.

Javier Chocobar, comunero diaguita de comunidad Chuschagasta (Tucumán), fue asesinado el 12 de octubre de 2009 por ex policías y un empresario que pretendían hacer uso de una cantera dentro del territorio comunitario.

Roberto López, miembro de la comunidad Potae Napocna Navogoh (La Primavera, de Formosa), fue asesinado en la represión policial del 23 de noviembre de 2010.

Cristian Ferreyra, 23 años, militante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-Vía Campesina), fue asesinado el 16 de noviembre de 2011 en el paraje San Antonio, en el norte de esa provincia.

Barrio Ituzaingó Anexo: más de 100 vecinos muertos por cáncer (tasa de muerte por cáncer, 33 por ciento; en Argentina, 18 por ciento); el 80 por ciento de niños del barrio tienen agrotóxicos en la sangre.

Por su parte, la subsecretaría de Agricultura Familiar, en un relevamiento de apenas tres meses, constató la existencia de ?857 conflictos de tierra en todo el país, que afectan a 63.843 familias e involucran 9,3 millones de hectáreas?. Todos los conflictos por tierras obedecen al corrimiento de la frontera agropecuaria en la Argentina.

Objetivo ilógico. La superficie en disputa alcanza los 11,4 millones de hectáreas y son afectados 1,6 millón de personas. Sumado a ello, el Plan Estratégico Agroalimentario (PEA), presentado recientemente por el Gobierno nacional, entre otros objetivos, se plantea aumentar la producción granaria un 60 por ciento. Esto es, pasar de los 100 millones de toneladas actuales a 160 millones para 2020. Reconoce la necesidad de avanzar sobre nuevos territorios. Desmontes, uso de agrotóxicos, conflictos territoriales y desalojos son las consecuencias más predecibles.



Por eso nos preguntamos: ¿cuántos hermanos más deben morir para acabar con este modelo de producción que cada día enferma y mata a más gente? Más específicamente, en materia de fumigaciones se estima que son 12 millones de personas las que se encuentran expuestas de modo directo, sistemático, repetitivo y generalizado a los agrotóxicos, cuyas consecuencias en la salud y el ambiente se están discutiendo por estos días en sede judicial en la ciudad de Córdoba, en el marco de la denominada ?Causa de barrio Ituzaingó Anexo?.

Crímenes. Por todo ello, decimos que las consecuencias que producen las fumigaciones sobre la salud y la vida de las personas expuestas involuntariamente a estas prácticas poseen la suficiente entidad como para ser calificadas como crímenes de lesa humanidad. Ello por cuanto se trata de actos serios de violencia que dañan a los seres humanos privándolos de lo más esencial: su vida, su libertad, su bienestar psíquico, su salud y/o dignidad. Son actos que, por su extensión y gravedad, van más allá de los límites tolerables por la comunidad internacional.

En tal sentido, podemos afirmar con claridad que los elementos comunes a todos los crímenes de lesa humanidad están igualmente presentes en el caso de las fumigaciones.

Ataque repetitivo, sistemático y generalizado: las fumigaciones implican, entonces, una serie de actos, sostenidos en el tiempo, no menos de tres por cosecha, realizados en contra de la voluntad de ciudadanos que viven cerca de los campos sembrados con soja. Dicha línea de conducta afecta anualmente a miles de víctimas en el mundo, sin distinguir raza, sexo y edad, y se lleva a cabo conforme con la logística diseñada por organizaciones transnacionales dedicadas al comercio de estos paquetes tecnológicos (soja transgénica y glifosato).

Contra una población civil: las fumigaciones afectan a un extenso grupo humano, sin distinción de credo, raza y edad.

Importa el traslado forzoso de la población civil rural, campesina y pueblos originarios hacia centros urbanos o más alejados de su hábitat natural, con el propósito de escapar a estas agresiones, abandonando su centro de vida, su cultura, etcétera, condenándolos al desarraigo más encarnizado.

En definitiva, es imprescindible abandonar el actual modelo de producción que sólo persigue la maximización de las ganancias por parte de las empresas multinacionales, empresarios sojeros y pools de siembra, en detrimento de la salud pública de todos los habitantes y del medio ambiente en general.

Por Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz)

31/07/2012