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miércoles, 23 de marzo de 2016

Desarrollo y defensa nacional.

Armas Argentinas: Las versiones del MBT Tanque Argentino Mediano



Las versiones del TAM (Tanque Argentino Mediano) 
Por Marcelo Rivera

En 1973 el EA había presentado un requerimiento para dotarse de un nuevo tanque medio que terminó materializándose en el TAM, o Tanque Argentino Mediano. Para entonces, este requerimiento contemplaba algo ya previsto con la adquisición de los AMX-13 a fines de los 60’s: la inclusión de una familia de vehículos que utilizara la mayor cantidad de componentes comunes entre sí y que permitiese cumplir con todos los requerimientos que el EA pudiese tener entonces y en el futuro. La idea permitiría simplificar la producción y el apoyo logístico, a la vez que reduciría importantes costos a la hora de realizar el mantenimiento y el entrenamiento en los nuevos vehículos. 


Fotografía de un vehículo AMX-13 del EA en maniobras en la Patagonia 

Con el proyecto TAM VC, un tanque medio dotado de un cañón de 105 mm, con un peso máximo de 32 toneladas en orden de combate, basado en el transporte de tropas alemán Marder 1, de 28 toneladas de peso, se agregó la versión de transporte de personal, basada en el TAM VC, pero dotada de una torre biplaza con un cañón de 20 mm. 
Ya para 1976 el proyecto estaba en fase de conclusión y un año después se entregaron los primeros cuatro prototipos de las dos versiones básicas previstas, el tanque medio TAM VC y el transporte de personal VCTP. Ese mismo año los cuatro prototipos participaron del desfile del 9 de julio, día de la Independencia de Argentina. 

Debido a que el programa TAM tenía como contrapartida la producción del vehículo en el país, se obtienen los apoyos necesarios para instalar el complejo industrial que permitiría su producción, a la vez que se obtenía la licencia de desarrollo y comercialización. En marzo de 1980 se establece TAMSE (Tanque Argentino Mediano, Sociedad del Estado), la cual, en estrecha colaboración con la Dirección General de Fabricaciones Militares debería producir los cerca de 500 TAM VC y VCTP necesarios para la modernización del EA, además de producir una serie de versiones especializadas necesarias por para el apoyo de estas fuerzas. 

Entre 1981 y 1983, TAMSE ya había entregado más de 300 vehículos de la familia TAM, por lo que se inició el desarrollo de versiones especializadas, debido a que la producción estaba ya plenamente consolidada. Para entonces, el porcentaje de elementos de producción nacional alcanzaba el 71% del total del vehículo, siendo importados solamente el motor, transmisión, dirección de tiro y sistemas ópticos. Para entonces, DGFM y TAMSE ya habían comenzado el desarrollo de los elementos necesarios para que estos sistemas fuesen reemplazados por otros de producción nacional, eliminando así la dependencia de proveedores extranjeros. Fiat Argentina disponía de un gran complejo industrial pesado en la localidad de Ferreyra, provincia de Córdoba, conocido como GMD (Grandes Motores Diesel), quién para entonces completó los prototipos de un motor y transmisión que reemplazaría al bloque de motor MTU de 720 hp y la transmisión Renk, ambos de origen alemán, que propulsa al TAM y sus versiones afines. 

La debilitada economía argentina, golpeada por la negligencia de los gobiernos de turno, tanto militares como democráticos, hizo que el programa tuviera sus altibajos, sin embargo, las principales oportunidades de poner al TAM en lo alto de la historia de los tanques medios se perdieron debido a la falta de visión y a la utilización de políticas realmente ineficientes en la materia. Presiones norteamericanas y británicas evitaron la venta de cientos, y hasta miles, de estos tanques al extranjero, como por ejemplo el de Irán por 200 TAM VC y 400 TAM VCTP, más el apoyo para el desarrollo del TAP, o bien la adquisición por parte de Taiwán de 200 TAM, así como la compra de la fábrica TAMSE. 


Sin embargo, una de las mayores políticas de destrucción de la industria fue encabezada por el corrupto y servicial gobierno del presidente Carlos Menem, quien no solo comenzó a cancelar prometedores desarrollos militares que habrían puesto a la Argentina en la cumbre de la producción tecnológica de Sudamérica, sino que desmanteló empresas, redujo los gastos de I+D (Investigación y Desarrollo) a niveles nunca vistos, y privatizó continuamente empresas de una manera negligente y muy corrupta, sin que los supuestos beneficios hubiesen sido realmente percibidos por la sociedad. 

El cierre de TAMSE produjo un profundo bajón en las industrias pesadas, incluso trajo como consecuencia la quiebra de docenas de empresas que servían como proveedoras de elementos de todo tipo. 

El nuevo gobierno argentino está dando una mayor importancia a la industria argentina, esto hace suponer que si se define una política de defensa nacional, ahora muy debatida y antes ausente, las industrias del sector puedan empezar a tomar un impulso recuperador de gran importancia que permita que en las décadas siguiente permita obtener esa independencia que hasta mediados de los 90’s se había logrado parcialmente. 

En el presente documento veremos las versiones basadas en el chasis TAM, omitiendo los dos vehículos básicos de la familia, el tanque medio TAM VC y el vehículo de combate de infantería TAM VCTP. Inicialmente se tratarán las versiones producidas y las que llegaron al estadio de prototipo, mientras que más abajo analizaremos las versiones propuestas y que no salieron del tablero de diseño. En este último caso la investigación tiene muchos espacios en blancos y lo obtenido es en base a fuentes extraoficiales pero comprometidas con la historia y con una seriedad indiscutible. 

Versiones Producidas y Prototipos 
Cuando la producción del TAM estaba encaminada, el EA solicitó, entonces, el desarrollo de nuevos vehículos específicos que no solo cumplieran la función militar específica, sino que permitían el desarrollo de la industria local y reducían los costos de producción de la familia TAM, permitiendo unificar la logística en las unidades, además de reducir los costos de operación, entrenamiento de tripulantes, mecánicos y personal auxiliar. 

La producción de los prototipos permitió desarrollar nuevas tecnologías y permitir a los ingenieros argentinos profundizar sus conocimientos sobre el desarrollo de vehículos acorazados de última generación, teniendo en cuenta que fuera de Argentina, sólo EE.UU. y Brasil tenían las capacidades para tales desarrollos en el continente. Todas las versiones propuestas eran, en su época, completamente viables y cumplían, en su gran mayoría, con los requerimientos del EA, exceptuando algunos proyectos que requerirían mayores trabajos de investigación y desarrollo. 
Los problemas económicos argentinos, así como la desaparición de la URSS y la aparición del Nuevo Orden Internacional hicieron que la situación de las grandes industrias militares a nivel mundial sufrieran una crisis similar a la sucedida después de la Segunda Guerra Mundial, donde los excedentes militares todavía útiles comenzaron a inundar los mercados, sumergiendo en el olvido a muchos proyectos prometedores. 

TAM VCPC (Vehículo de Combate Puesto de Comando) 
Destinado a proporcionar un medio altamente móvil para los comandantes de las unidades mecanizadas y blindadas del EA, TAMSE inició el desarrollo del TAM VCPC en 1982 e inició su fase de producción dos años después. 

Básicamente está constituido en el chasis del VCTP al que se le suprimió la torre y en su lugar se instaló una escotilla convencional para el jefe de vehículo. 

 
Fotografía de un vehículo de comando VCPC. Desarrollado expresamente para permitir al comandante dirigir las operaciones desde las cercanías del frente, el VCPC es un medio extremadamente válido y eficaz 

El vehículo está equipado con dos equipo de radio, siendo estos un SEM 180 y un SEM 190, basados en un transceptor SEM SE-170. El primero es una variante del SEM-170 con todos los accesorios necesarios para su empleo vehicular (Ej. la adaptación de la alimentación de 24V del vehículo), teniendo una potencia de sólo 3W. Por su parte, el SEM-190 es similar al anterior, pero dispone de un amplificador de 40W que aumenta la potencia y el alcance de este equipo. 

Ambos equipos son estándar de toda la familia TAM, por lo que para la función específica de Puesto de Comando, el VCTP cuenta con un transceptor de Ultra Alta Potencia (UHF) SEL y un equipo de Banda Lateral Única (BLU) SEL. 

 
Interior del TAM VCPC en el que se puede apreciar la mesa de mapas y la pizarra de planificación. La puerta ubicada a la izquierda permite conectar la cámara de comando con el habitáculo de radios, la posición del jefe de vehículo y la cámara de conducción. (Foto: Archivo Dintel - GID) 

La tripulación del vehículo está compuesta por conductor, escribiente y dos operadores de radio, permitiendo alojar una plana mayor de hasta seis personas en su interior. TAMSE produjo un total de nueve de estos vehículos, los cuales han sido distribuidos entre las I y II Brigadas Blindadas 

TAM VCTM (Vehículo de Combate Porta Mortero) 
Fue la primera versión enteramente desarrollada en el país a partir del chasis TAM. En conjunto con los vehículos originales de la familia TAM, el EA solicitó un vehículo de transporte de mortero que permitiese brindar el apoyo de fuego necesario a estas formaciones. El diseño del vehículo implicó la producción de cerca de 2.000 planos, así como la modificación del chasis TAM, el cual recibió una viga de acero que le permitía amortiguar elásticamente, el retroceso del arma. 

El techo del vehículo fue rediseñado para aceptar una escotilla semirectangular con tres hojas, una que se abría hacia el frente del vehículo, y las dos restantes hacia los lados del vehículo. Esta configuración permite el disparo del mortero desde el interior del vehículo en todas direcciones, aunque de ser necesario puede abrirse solo la hoja central. 

Inicialmente, el VCTM debía incorporar un mortero Brandt AM-50 de 120 mm, sin embargo, los problemas de esta arma en relación a su empleo dentro del vehículo obligaron a que se desarrollase una versión de este. Finalmente se seleccionó el mortero FM Liv Ref (Liviano Reforzado), producido localmente y derivado del AM-50. El arma tiene un peso de 242 Kg., teniendo un tubo de 1.746 mm de longitud, el alcance máximo del arma es de 6.650 metros y tiene una cadencia de entre ocho y doce disparos por minuto, aunque servidores bien entrenados pueden alcanzar hasta dieciocho disparos por minuto. 

Este mortero puede utilizar diversos tipos de municiones, como lo son la rompedora M-44, de 13 Kg., la fumígena M-62 y la iluminante M-62ED, ambas del mismo peso y prestaciones que la M-44. Asimismo, el EA introdujo una nueva munición de 120 mm, el PEPA-LA (Projectile Empené à Propulsion aditionelle – Longue Portée) francés. En Argentina este proyectil fue designado con la misma abreviación, solo que su significado había sido traducido a Proyectil Empenado con Propulsión Adicional – Largo Alcance. Con un peso de 13,4 Kg., este proyectil tiene una velocidad inicial de 240 metros por segundo y un alcance de 9.500 metros. La capacidad de almacenamiento de municiones del VCTM alcanza los 49 proyectiles, de los cuales 9 pueden ser PEPA – LA. Asimismo, dispone de una torre TPA-1, como la del VCTP, dotada de una ametralladora MAG 60 – 20, con 5.000 proyectiles, y un lanzagranadas M-65 de 88,9 mm con cuatro proyectiles para autoprotección. 

 
Foto de la vista superior del prototipo del TAM VCTM. En ella se puede apreciar la abertura para permitir el disparo del mortero de 120 mm, con las hojas abiertas hacia los lados y el frente del vehículo. Los vehículos de serie contaban con la torre TPA-1 para una MAG 60-20 de 7.62 mm sobre el portón trasero, como los VCTP.(Foto: TAMSE, vía J.M. Barragán) 

El pedido original de estos vehículos era de 54 ejemplares, iniciándose su producción en 1984, sin embargo, el pedido se recortó hasta los 36 ejemplares después de la cancelación del programa TAM. 


TAM VCRT (Vehículo de Combate de Recuperación de Tanques) 
En 1982, el EA estaba interesado en adquirir unos 48 vehículos de recuperación de tanques que permitiesen a las formaciones mecanizadas dotarse de este imprescindible medio de apoyo. Con ellos se podrían recuperar del campo de batalla todos los vehículos dañados o atascados en el terreno para posteriormente repararlos y devolverlos al servicio. 
Ese año se comienzan las tratativas para desarrollar el VCRT en base a uno de los proyectos que participaron en el concurso alemán de dotar de un recuperador de tanques capaz de apoyar al Leopard 1. Argentina seleccionó a uno de los proyectos que no obtuvo el contrato alemán y de inmediato se comenzó la integración en el chasis TAM. 

En teoría el vehículo mostraba ser capaz de apoyar convenientemente a los TAM VC, sin embargo, después de la producción del prototipo se vio que tenía diversos problemas, principalmente a la hora de levantar el conjunto de torre completo de un tanque medio TAM. Si bien el proyecto podría ser mejorado lo suficiente como para hacerlo viable, se decidió dejarlo de lado por el momento por problemas financieros hasta que se pudiera continuar con su desarrollo. Cuando el proyecto TAM fue cancelado en los 90’s, la idea de continuar el desarrollo debió ser abandonada y el prototipo se mantiene en servicio como vehículo de evaluación y apoyo. 

El vehículo está equipado con una pluma de 5,5 metros de longitud, capaz de levantar hasta 22,5 toneladas, disponiendo de un ángulo de elevación y giro de 70º. La capacidad máxima de levantamiento de peso solo puede lograrse cuando el vehículo utiliza su pala niveladora enterrada. 
Para misiones de recuperación, el VCRT cuenta con un malacate frontal de 33 mm de diámetro y 91 metros de longitud y capaz de traccionar hasta 30,6 toneladas con una velocidad de 16 metros por minuto. Cuenta, a su vez, con un torno auxiliar de 7 mm de diámetro y 200 metros de longitud, con una capacidad de arrastre de 1,5 toneladas a una velocidad de 80 metros por minuto. 

Otro elemento muy importante en el vehículo es una pala niveladora ubicada en la parte posterior del vehículo. Es de accionamiento hidráulico, su altura es de 0,82 m, mientras que su ancho es de 3,12 m sin extensiones, alcanzando los 3,65 metros con éstas. Cuando el VCRT utiliza la pluma o los malacates, la pala se entierra y eleva la parte posterior del vehículo, estabilizando el chasis, que a su vez bloquea su suspensión. Sin embargo, la pala también puede ser utilizada para misiones propias de los ingenieros, como por ejemplo la limpieza de obstáculos, acondicionamiento del terreno o preparación de asentamientos. Puede mover hasta 200 metros cúbicos de tierra por hora y realizar zanjas de hasta 0,38 m en la primera pasada. 

En 2001 el EA estaba interesado en la modificación de este vehículo para servir como prototipo de un vehículo de ingenieros. Las modificaciones comprendían modificaciones en la pluma y la adición de equipamiento propio de ingenieros. Asimismo, se estaba evaluando la posibilidad de dotarle de un rodillo barreminas URDAN. El proyecto debió ser abortado cuando la crisis social argentina de diciembre de aquel año causó una profunda crisis económica. 

 
Una hermosa fotografía del vehículo de recuperación VCRT. Se puede apreciar la pala niveladora ubicada en la parte posterior, así como la pluma y parte de la superestructura adicional del vehículo. Las prestaciones no satisfactorias fueron la razón de la cancelación, junto con los problemas presupuestarios. 

TAM VCLC (Vehículo de Combate Lanzacohetes) 
En 1986, el EA solicita el desarrollo de un medio de artillería de saturación que pudiese acompañar a las formaciones blindadas y que tuviese un gran alcance. Para entonces, la industria militar argentina tenía más de 30 años de experiencia en la producción de cohetes de todo tipo y tenía dos proyectos en servicio o fase de definición. Sin embargo, ninguno de los dos cumplía con los nuevos requerimientos, lo que llevó a que se buscara apoyo externo. 

Es así que la empresa israelí IMI (Israel Military Industries) propone al EA desarrollar en conjunto el proyecto en base al sistema lanzacohetes LAR-160 (Light Artillery Rocket) de 160 mm y el MAR-350 (Medium Artillery Rocket) de 350 mm. 

El chasis seleccionado para la modificación fue el de un TAM VC, al cual se le instaló una torre desarrollada por IMI que permitía alojar dos contenedores de 18 cohetes LAR-160, o bien cuatro contenedores simples de cohetes MAR-350. 

Para 1988, Fabricaciones Militares estaba en proceso de introducir la tecnología necesaria para la producción de los cohetes de origen israelí, los cuales se designaron como CAL-160 (Cohete de Artillería Ligero) de 160 mm, y el CAM-350 (Cohete de Artillería Mediano) de 350 mm. Una vez concluida la producción del prototipo, el vehículo fue evaluado en diversas pistas de obstáculos para la evaluación de sus prestaciones, mientras que después se lo evaluó en los polígonos de tiro que se disponían en la Patagonia y el Norte argentino. 

El sistema LAR/CAL-160 se compone de dos contenedores separados de 18 cohetes de 160 mm cada uno, los cuales pueden adoptar diversas espoletas y ojivas, teniendo un alcance máximo de 30 Km., tiene 3,31 metros de longitud y un peso de 110 Kg., de los que 50 corresponde a la carga bélica, de la cual FM esperaba poder desarrollar hasta cinco versiones diferentes (rompedor, antitanque, antipersonal, instrucción y combinado antitanque/antipersonal). 

En cuanto al sistema MAR/CAM-350, éste se compone de cuatro tubos de un solo cohete de 350 mm cada uno. Este sistema se desarrolló en colaboración con IMI a partir del MAR-300 de 300 mm, disponiendo de un alcance de entre 75 y 90 Km. y siendo capaz de transportar 770 bombetas IMI M-85, o bien transportar una ojiva de unos 550 Kg. de explosivos. Su peso total es de 950 Kg. 


 
El prototipo del TAM VCLC expuesto en Palermo durante el año 2002. Este sistema disponía de unas excelentes prestaciones y era muy adecuado para el apoyo de las unidades blindadas para las doctrinas de fines de los 80's. La cancelación se produjo por motivos económicos. 

Israel se mostró muy interesado en ambos conceptos, e incluso mostró cierto interés en el sistema TAM VCLC, sin embargo se optaron por otras propuestas. Por su lado, Argentina debió cancelar el proyecto VCLC por problemas económicos, a la vez que habían proyectos mucho más económicos y de producción nacional en desarrollo, el cual desembocó en el actual CP-30, un cohete de 127 mm, más ligero que el CAL-160 y con un alcance un 23% mayor, llegando a los 37 Km. En cuanto al CAM-350, este se abandonó, aunque se produjeron cohetes experimentales de 350 y 375 mm, los Tábano y Alacrán, que alcanzaban los 100 y 150 Km. de alcance, respectivamente, y podían utilizar diversos tipos de bombetas antitanques y antipersonal. 
 
Fotografía del prototipo del TAM VCLC disparando un cohete LAR/CAL-160 durante unas pruebas en un polígono patagónico argentino. El primer disparo se utiliza para reglar el disparo de los siguientes cohetes, a continuación, el blanco recibe una lluvia de proyectiles. (Foto: TAMSE) 

TAM VCA (Vehículo de Combate de Artillería) 
La modernización del EA emprendida en los años 70’s implicaba que las formaciones mecanizadas argentinas dispusieran de un adecuado apoyo de artillería móvil. La llegada de los AMX Mk. F-3 de 155 mm fue el primer paso emprendido, pero con introducción de los tanques medios TAM se hacía más que necesario disponer de un medio de artillería idóneo de última generación. 

En 1984 se iniciaron los estudios para desarrollar un vehículo de artillería que cumpliese con los requerimientos, luego de evaluar la posibilidad de adquirir el AMX GCT francés. 

La opción más viable fue la introducción de la torre OTO Melara “Palmaria” en un chasis agrandado de TAM. Este chasis entonces estaba siendo desarrollado para el Tanque Argentino Pesado, lo que ahorraría gran parte del desarrollo, en tanto que el adquirir la torre italiana facilitaría completar la concepción del modelo. La torre Palmaria había entrado en producción en 1981 para atender los requerimientos de Libia y Nigeria por un vehículo de artillería moderno. Ambos países adquirieron este sistema en base al chasis del tanque OF-40 italiano, totalizando las 24 unidades, 18 para Libia y 6 para Nigeria. 

 
Vista lateral del VCA, donde se aprecia el chasis alargado, con una rueda más de rodaje, las modificaciones en el chasis, la torre Palmaria y el obús OTO Melara L.41 de 155 mm. En la actualidad, el VCA es el mejor sistema de artillería autopropulsado de Sudamérica en prestaciones y gracias al conjunto de sistemas asociados (SDT "Trueno" y el VCCDT). 

Después de definida la fase de planificación y factibilidad del modelo se comenzó la producción del prototipo. Los trabajos de homologación del modelo se iniciaron en 1990 y la evaluación del modelo se concretó en 1994. 

El EA había adquirido un lote inicial de 25 torres, una de ellas para el prototipo y las restantes 24 para vehículos de serie. El lote total, previsto en 1988, se acercaba a los 72 vehículos destinados a reemplazar a los AMX Mk. F-3 y reforzar a las unidades de artillería. 

El chasis del VCA es mayor al de la familia TAM original, debiendo extenderse en 860 mm el chasis y disponiendo de una rueda de rodaje adicional por lado, entre otras modificaciones. Estas modificaciones se debieron a la necesidad de acomodar la gran torre y a permitir soportar el retroceso del obús de 155 mm, cuya fuerza es de 55 toneladas. Una vez concluido el desarrollo del VCA, el vehículo alcanza las 40 toneladas en orden de combate. 

A mediados de los 90’s, la producción del VCA se veía detenida y recién en 1996 se comenzaron a concluir los primeros vehículos de serie por parte de los astilleros TANDANOR, puesto que la negligente política de defensa de la presidencia Menem había ordenado el cierre de TAMSE y su liquidación. En total se completaron 16 vehículos, siendo distribuidos en dos Grupos de Artillería Blindados, más el prototipo que se destinó a instrucción. 

El armamento del TAM VCA está compuesto por un obús OTO Melara 155/41 de 155 mm con ánima rayada en sentido dextrósum con 42 rayas helicoidales de paso constante a una vuelta de 20 calibres. El arma dispone de carga semiautomática, en tanto que tiene una elevación de +70º y una depresión de -5º, a la vez que tiene un radio de giro de 360º, pudiendo disparar en cualquier ángulo. El alcance original del arma es de 24,7 Km., sin embargo el EA optó por dotarse de municiones de producción propia y desarrolladas en CITEFA, las municiones convencionales permiten alcanzar las distancias originales, mientras que los proyectiles de la serie PACU alcanzan los 39 Km. La producción de estas municiones se reinició en 2002, después de que la nefasta política económica de los 90’s obligase a comprar municiones en Francia e Israel. 

El TAM VCA dispone de avanzados equipos de comunicaciones y enlace de datos asociados al sistema de dirección de tiro “Trueno”, el cual le permite operar en ambientes de gran interferencia electrónica con total seguridad, como demostró en diversas maniobras en 1998, 1999, 2001 y 2002. Teóricamente restan almacenadas ocho torres, aunque no está claro si hay disponible alguna barcaza, lo cierto que sería muy necesario disponer de estos medios para reforzar la potencia de fuego del EA. Actualmente, el TAM VCA es el sistema de artillería más moderno de Sudamérica, siendo su único rival, en el continente, el sistema M-109A6 “Paladin” norteamericano. 

 
El prototipo del TAM VCA "Palmaria" durante la exposición del SIMPRODE 2002. La torre Palmaria y las modificaciones del chasis son evidentes en esta fotografía. 

TAM VCCDT (Vehículo de Comando y Control de Dirección de Tiro) 
El proyecto TAM VCA incluía desde un principio la introducción de dos vehículos de apoyo sobre chasis TAM. El primero era el destinado a suministrar municiones, mientras que el segundo estaba destinado a la dirección de tiro. Este último se designó VCCDT, era similar en concepción al vehículo de comando VCPC, estando dotado de equipos específicos para su función de control de Batería de Tiro. Los vehículos comenzaron a ser producidos a partir del 1999 en base a bateas inconclusas abandonadas en las instalaciones de TAMSE y comenzaron a introducir la última tecnología destinada a apoyar a los VCA y al Sistema de Dirección de Tiro “Trueno”. Sus equipos de comunicaciones y enlace de datos son extremadamente modernos y proveen una altísima seguridad. Se estima en seis los vehículos de este tipo producidos. 

 
Un TAM VCCDT encabeza una columna de autopropulsados TAM VCA. Este vehículo es un complemento fundamental para las unidades dotadas del "Palmaria", proveyendo todo los sistemas necesarios para el enlace de datos y la dirección de tiro. Su similitud con el vehículo de comando VCPC es evidente. (Foto: Ejército Argentino) 

TAM VC AMUN (Vehículo de Combate Amunicionador) 

Cuando se seleccionó la torre Palmaria para equipar al TAM VCA, el EA introdujo el requerimiento por un vehículo de apoyo y transporte de municiones que permitiese apoyarlo debido a que el VCA solo transportaría 28 proyectiles de 155 mm para su armamento. Sin embargo, los problemas económicos hicieron que el proyecto quedara relegado y se evaluaran diversas alternativas, como camiones MB 2624 modificados, sin embargo, para 1997 se inició el desarrollo del nuevo vehículo. 

Personal de la TAMSE inició el trabajo de adaptar un chasis TAM VCTP al nuevo trabajo, permitiéndose la construcción de dos prototipos. Entre los requerimientos se incluía la posibilidad de transportar la mayor cantidad de proyectiles posible. Cuando TAMSE fue liquidada los dos prototipos fueron abandonados sin haberse iniciado los trabajos correspondientes. Más tarde EE.UU. suministró vehículos M-548 para el transporte de los proyectiles, este pudo cumplir a medias los requisitos. 

 

Ante las carencias del M-548 en materia de movilidad, se ordenó continuar con el proyecto original en las instalaciones de la ex TAMSE, para entonces Batallón de Arsenales 602, ahora designado como COLOMA (Comando de Logística y Material). 

A fines de octubre de 2000, la Compañía de Mantenimiento de Vehículos de Combate de esa unidad inició los estudios de factibilidad, así como las actividades de conclusión, diseño y determinación de necesidades para su puesta en servicio. Al ser un sistema de nueva concepción, se dio intervención a la Dirección de Tecnología y Materiales de Guerra, quien lo aprobó y procedió a la inclusión del mismo en los proyectos de desarrollo, los cuales concluyeron en el año 2001. 

Con la finalidad que el objetivo propuesto se cumpliera con excelencia, se designó un jefe de proyecto, un asesor técnico y un asesor operativo. Este último, basándose en su experiencia respecto del material VCA, asesoró en los aspectos operacionales que debía cumplir el nuevo amunicionador, a fin de dotar rápidamente a los dos grupos de artillería blindados, de dichos vehículos. 

 

La Dirección de Arsenales catalogó a dicho vehículo como vehículo transporte de carga a oruga VC 30 TON tipo TAMSE para munición, y le asignó el Número Nacional de Ejército (NNE), con el cual se lo identifica en la Fuerza. 

El vehículo cuenta con una cinta transportadora con un motor eléctrico de 24V (marcha adelante y atrás), para la elevación y movimiento de los proyectiles con su correspondiente saquete de pólvora, hasta el almacén del VCA. Dicha cinta tiene tres metros de longitud. El sistema de carga automático permite proveer al TAM VCA un total de 28 proyectiles, la carga básica de este sistema, en solo diez minutos, con solo cuatro personas, dos del VCA y dos del VC AMUN). En total, el vehículo puede transportar hasta 80 proyectiles de 155 mm, lo que da una gran capacidad a las unidades dotadas de TAM, quienes no solo aumentan su autonomía, sino que, además, unifican las líneas logísticas y de mantenimiento, reduciendo costos operativos. Actualmente hay un solo vehículo en servicio y otro listo para ser terminado, estando previsto que éste entre en servicio tan pronto sea concluido. La serie inicial de estos vehículos se espera que alcance los cuatro o seis vehículos, suficientes para apoyar a los TAM VCA operativos. 

Versiones Previstas 

TAM VCA (Vehículo de Combate Ambulancia) 
Este vehículo blindado ambulancia se desarrolló para aumentar la protección de las unidades sanitarias en el frente de combate. Su concepto daba la posibilidad de rescatar personal herido en el frente bajo una importante protección. Su equipamiento básico lo constituirían cuatro camillas plegables, dos bolsas desmontables para quemados, cuatro monitores cardíacos, dos respiradores, cuatro transfusores sanguíneos, un equipo de oxigenoterapia, instrumental sanitario y aire acondicionado. Estaba previsto que pudiese transportar cuatro heridos en camillas, o dos en camillas y cuatro sentados, o bien ocho heridos sentados. El vehículo no pasó la fase de proyecto debido a su elevado costo y a que no valía la pena utilizar una batea TAM en un equipo que podría ser montado en otros medios más baratos. 

TAM VCC (Vehículo de Combate de Comunicaciones) 
Este vehículo estaba previsto que entrara en producción como complemento para los VCPC, disponiendo de equipos de radio adicionales y sistemas específicos. Sin embargo, el modelo fue cancelado antes del inicio de su desarrollo. 

TAM VCLP (Vehículo de Combate Lanza Puentes) 
El EA requería un vehículo posa puentes que permitiese apoyar a sus unidades mecanizadas y blindadas. Por tal motivo se comenzó a investigar la posibilidad de aplicar el sistema alemán que se utilizaba en el Leopard 1 AVBL “Biber” para ver su factibilidad de ser introducido en el chasis TAM. El programa comenzó a mediados de los 80’s, pero comenzó a ser relegado por problemas financieros hasta su cancelación total a principios de los años 90’s. 

TAM VCAT (Vehículo de Combate Antitanque) 
Este proyecto había sido concebido por TAMSE para producir un vehículo antitanque dotado de misiles que pudiera cumplir los requisitos del EA y de potenciales clientes del extranjero. Sin embargo, a mediados de los 80’s el proyecto fue retrasado y posteriormente cancelado. El vehículo debería disponer de una torre capaz de transportar hasta cuatro misiles antitanques de largo alcance y al menos otros ocho en reserva, entre los posibles candidatos se encontraban el misil HOT francés, o bien uno de los misiles de producción nacional previstos para entonces. No se desarrollaron más que bocetos del vehículo, el cual no llegó a la fase de diseño y desarrollo. 

TAM VCDA (Vehículo de Combate de Defensa Aérea) 
Denominado también como Dragón, este modelo antiaéreo no fue un desarrollo enteramente nacional, sino que más bien se basó en el proyecto Dragon alemán. Este último estaba configurado por un chasis Marder 1A1 y una torre con dos cañones gemelos Oerlikon de 25 mm. 
El vehículo no fue adoptado por el Ejército de Alemania Occidental, que prefirió el “Gepard”, sin embargo, el sistema en sí causó mucho interés en la Argentina y se comenzaron las conversaciones para desarrollar el sistema Dragon en base al chasis del TAM. Este programa involucró diversos requerimientos del EA, entre los que se incluía el desarrollo de los sistemas de adquisición y dirección de tiro. También se evaluaron las posibilidades de reemplazar los cañones de 25 mm, por otros de 20 o 30 mm, ambos calibres ya utilizados por el EA. El programa no recibió tanta atención como se suponía y después de 1983 comenzó a retrasarse de manera importante hasta ser cancelado. 

 

VCLM (Vehículo de Combate Lanzamisiles) 

A fines de los 80’s, TAMSE comenzó a proponer al EA la producción de un vehículo antiaéreo similar al Marder Roland alemán. La similitud de ambos conceptos lo hacía muy tentador para proporcionar la defensa aérea a las unidades mecanizadas argentinas. Para entonces, el programa del misil antiaéreo “Halcón” estaba bastante avanzado y su posibilidad de ser empleado por el lanzador de misiles Roland, también operativo en el EA, lo hacía muy interesante. 

A principios de los 90’s, la posible reducción del ejército alemán posibilitaba que muchos lanzadores Roland quedasen libres para su venta. Aunque no se estaba interesado en el chasis Marder, los lanzadores si eran una posibilidad interesante. Sin embargo, la gestión del presidente Carlos S. Menem había cancelado la mayoría de los proyectos militares argentinos, incluyendo el misil “Halcón”, y el VCLM no pasó de la fase de tablero de diseño. 

VCI (Vehículo de Combate de Ingenieros) 

El EA había solicitado un vehículo que se ocupara de la destrucción de las minas antitanque y que apoyara a las formaciones de vanguardia. Este vehículo fue desarrollado en base al chasis básico del TAM, pudiendo ser equipado con un rodillo URDAN para la detonación de minas, además de poder transportar una escuadra de ingenieros. Más adelante, los requerimientos incluían la posibilidad de utilizar una pala niveladora frontal, tipo “bulldozer”, por lo que el diseño comenzó a ser perfeccionado como vehículo de combate para ingenieros. Sin embargo, su desarrollo comenzó a retrasarse por problemas presupuestarios y más tarde fue cancelado. En 2001, el EA esperaba modificar el prototipo del TAM VCRT como vehículo de ingenieros, ya que cumplía con los requisitos mínimos, sin embargo la crisis político – económica de fines de ese año retrasó indefinidamente el proyecto. 

 
Un VCTM equipado con un rodillo barreminas URDAN. El EA los ha probado en todos los vehículos auxiliares de la familia TAM. Actualmente, uno o dos VCTM disponen de este ingenio israelí, copia del rodillo PT-54 soviético, así como al menos un VCTP asignado al Batallón de Ingenieros 601. (Foto: Archivos Dintel) 

TAP (Tanque Argentino Pesado) 
A mediados de los años 80’s, TAMSE comenzó a desarrollar el sucesor del TAM para los años 90’s, el cual sería llamado TAP, o Tanque Argentino Pesado. 

El nuevo tanque utilizaría un 65% de los componentes de su antecesor, pero dispondría de un mucho mayor blindaje, mejoras en los sistemas electrónicos y un cañón derivado del Reinmetall L/44 de 120 mm que montaba el Leopard 2A4 alemán. El vehículo en sí dispondría de un chasis más grande, con siete ruedas en vez de seis, y un motor mucho más potente de producción nacional, de ser posible. El peso del TAP sería del orden de las 51,5 toneladas. 

El proyecto avanzó bastante bien pese a los problemas económicos de mitad de los años 80’s, cuando TAMSE comenzó a buscar clientes en el extranjero debido al desinterés del EA en el modelo. Irán se interesó en este proyecto, a la vez que firmaba un contrato por 200 ejemplares del más ligero TAM, así como por un número superior de VCTP, sin embargo, la autorización del Poder Ejecutivo no fue dada y el contrato no se produjo. Irán entonces se interesó en el Osorio brasileño, el cual tampoco fructificó. Para entonces, el proyecto TAP no veía un buen futuro ante las pocas expectativas de producción y fue cancelado definitivamente. 


Conclusiones 
Para fines de los años 80’s, Argentina tenía el complejo industrial de defensa más importante de Sudamérica, siendo superado solamente por EE.UU., con Brasil que se acercaba en capacidades y con Chile que trataba de alcanzar puestos importantes en este campo. El poderío industrial era capaz de producir todos los elementos necesarios para la defensa, desde pistolas hasta satélites y sus cohetes de lanzamiento, pasando por vehículos ligeros, piezas de artillería, aviones, helicópteros, submarinos y buques de guerra, entre otros. De haberse sostenido, ese complejo industrial podría haber superado las capacidades industriales militares de Sudáfrica y competir con naciones europeas en muchos aspectos. Sin embargo, hoy, Brasil ha superado a la Argentina en este punto, a la vez que Chile está cerca de lograrlo. Lejos de la competencia regional, el perder la posibilidad de independencia, algo necesarios después de Malvinas, a la vez que se podrían colocar esos productos en todo el mundo, Argentina necesita mantener la industria de defensa como un sistema de desarrollo de nuevas tecnologías, dando trabajo a miles de excelentes técnicos e ingenieros que la manoseada educación argentina todavía es capaz de dar. 

En cuanto a la familia TAM, esta se compone de dos vehículos de combate extremadamente viables en la actualidad, así como siete versiones producidas o que llegaron al estado de prototipos, así como otras ocho versiones previstas. Con 17 variantes sobre un mismo chasis, la familia acorazada TAM es una de las más prolíficas de la historia de los vehículos acorazados desde la aparición del tanque en la Segunda Guerra Mundial, siendo comparada, en cantidad de versiones, solamente por proyectos tan efectivos y rentables como el M-113 norteamericano, aunque con mayores capacidades para el blindado argentino. El tiempo perdido es difícil que se pueda recuperar, sin embargo nunca es tarde para aprender de las malas experiencias, que es de las que realmente se aprende, por lo que deberíamos hacer un reconocimiento a quienes con esfuerzo lograron hacer realidad a tamaña empresa y volverles a dar una oportunidad de ponernos a la punta de la tecnología regional como lo hicieron años atrás. Vaya, para ellos, nuestro reconocimiento. 

Fuentes:
Este artículo fue elaborado por Marcelo J. Rivera con el incondicional apoyo de Christian Villada, el Dr. Georg Von Rauch, Dr. André Louis Marois y Nestor Galina, además de información obtenida por medio del grupo SAORBATS. Mucha de la información proviene de los folletos de promoción elaborados por TAMSE durante los años 80’s e investigaciones independientes realizadas por Marcelo J. Rivera en base a diversos documentos. El suplemento Nº 664 de Tecnología para la Defensa de la Revista del Suboficial ha sido una de las mejores herramientas disponibles y cuyo trabajo del VC AMUN nos permitió elaborar con la mayor seriedad el informe sobre dicho vehículo.

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