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viernes, 3 de mayo de 2013

La tensión entre el Gobierno y la Corte Suprema de Justicia volvió a cobrar voltaje en las últimas horas, mientras continúa la polémica por el debate de la reforma judicial.



La  semana pasada la Casa Rosada modificó el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura a pedido del máximo Tribunal, en los últimas días se intensificó la tensión entre ambos poderes.
El reclamo de los ministros tuvo que ver con: “mantener el manejo del presupuesto y del personal del Poder Judicial en manos de la Corte, algo que la nueva norma colocaba en la órbita del Consejo”.
Este martes los supremos anticiparon que rechazarán cualquier intento del Gobierno de canjear unos 5.000 millones de pesos de ahorro presupuestario por bonos.
Así ‘se desprendió de un acuerdo que celebraron los siete jueces del cuerpo, en el que coincidieron en que el cambio introducido sobre el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura, en cuanto al manejo de las cuestiones administrativas, es opuesto a las aspiraciones de lograr una autarquía financiera’.
Según indicaron fuentes judiciales: “el proyecto prevé una unificación entre los presupuestos de la Justicia y del Poder Ejecutivo y asigna al Gobierno la posibilidad de tomar fondos que sean excedentes del Poder Judicial y canjearlos por bonos”.
En el acuerdo ‘los jueces se manifestaron en contra de ese aspecto’, más allá de celebrar la reforma en cuanto al manejo de las cuestiones administrativas y de superintendencia, las cuales, en una primera instancia,  iban a quedar en forma total en manos del Consejo de la Magistratura.
Luego de conocerse esa acordada, la presidenta Cristina Kirchner pidió que ‘Dios no permita nunca’ que la Corte Suprema gobierne algún día la Argentina.
Durante un acto este martes en la Casa Rosada y repasando la línea sucesoria en el Ejecutivo a raíz de la salida del país del vicepresidente Amado Boudou y la presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich, la Presidenta reparó en el rol de la Corte Suprema.
“Primero está el Vicepresidente; segunda Beatriz; tercero, (el presidente de la Cámara de) Diputados; cuarta, la Corte (Suprema)… ¡Dios no lo permita nunca!”, señaló la mandataria.
En medio de las risas generalizadas, Cristina Kirchner reparó de inmediato en las repercusiones del comentario y agregó: “¡No! No (lo digo) por lo de la Corte… Perdón. No es por nadie, las instituciones siempre delante”.
La Corte Suprema será el órgano que en última instancia definirá si los proyectos que incluye la reforma judicial son válidos, ya que sobre algunos ya pesa y sobre otros se presentarán tras su sanción,  reclamos por su supuesta ‘inconstitucionalidad’.
Este martes se planteó un pedido sobre la norma que regula las medidas cautelares en contra del Estado.
En tanto, opositores y asociaciones civiles preparan sendas presentaciones para cuando el Congreso sancione la reforma del Consejo de la Magistratura, algo que se concretaría el próximo 8 de mayo.

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