Por Resumen Latinoamericano
12 de febrero
Rosario Carranza, una de las dirigentas de la Asamblea de El Algarrobo, que desde hace dos semanas están ocupando la ruta para impedir que los camiones cargados de dinamita y cianuro, lleguen a la mina La Alumbrera, declaró a "Resumen Latinoamericano" que "cada vez es más notorio la presión de patotas armadas pagadas por los dueños de la mina, que intentan cortar el paso a quienes viene a solidarizarse con nosotros". Carranza, quien se halla acompañada por miitantes de ATE y organizaciones sociales de la zona, contó que anoche se impidió la llegada al corte, de los periodistas de Bazán y Gabriel Levinas. "Se los amenazó y finalmente no pudieron venir. Nos cercan informativamente, tratan de invisibilizarnos para de esta manera ocultar lo que aquí estamos padeciendo: represión y más represión".
En ese mismo sentido, los asambleístas denunciaron la agresión que sufrieron hoy un grupo de 10 militantes del SERPAJ, que habían llegado a la zona. Los solidarios fueron abordados por las patotas de las empresas (que se mueven en camionetas todo terreno y armados) y los conminaron a volver por donde vinieron. Uno de los enviados por SERPAJ, mencionó que venían de parte del titular del organismo, Adolfo Pérez Esquivel, lo que despertó la ira de los patoteros, que acusaron al Premio Nobel de la Paz, de ser "un hijo de puta que no quiere el desarrollo minero".
En un momento dado, la gente del SERPAJ intentó seguir adelante en un vehículo y la patota volvió a impedírselo, los obligaron a tomar otro camino y los siguieron (insultándolos) durante casi 30 kilómetros.
Carranza agregó que "mientras se habla de Malvinas y nuestra lógica soberanía sobre las Islas, se les da luz verde a las mineras trasnacionales, varias de ellas aliadas de quienes nos invadieron en Malvinas. Es esquizofrénica esta política, ya que no nos dicen que el 6% de las tierras de nuestro país están en manos de estas mineras devastadoras".
La asambleísta Carranza señaló que "esto es parte de lo que denunciamos, nos quieren aislar y persiguen a todos aquellos que nos quieren acercar solidaridad y buscan información". Por último, dijo que las mismas presiones está recibiendo el intendente de Andalgalá, Alejandro Páez, debido a que tuvo, por momentos, una actitud de acercamiento con los Asambleístas de El Algarrobo.
12 de febrero
Rosario Carranza, una de las dirigentas de la Asamblea de El Algarrobo, que desde hace dos semanas están ocupando la ruta para impedir que los camiones cargados de dinamita y cianuro, lleguen a la mina La Alumbrera, declaró a "Resumen Latinoamericano" que "cada vez es más notorio la presión de patotas armadas pagadas por los dueños de la mina, que intentan cortar el paso a quienes viene a solidarizarse con nosotros". Carranza, quien se halla acompañada por miitantes de ATE y organizaciones sociales de la zona, contó que anoche se impidió la llegada al corte, de los periodistas de Bazán y Gabriel Levinas. "Se los amenazó y finalmente no pudieron venir. Nos cercan informativamente, tratan de invisibilizarnos para de esta manera ocultar lo que aquí estamos padeciendo: represión y más represión".
En ese mismo sentido, los asambleístas denunciaron la agresión que sufrieron hoy un grupo de 10 militantes del SERPAJ, que habían llegado a la zona. Los solidarios fueron abordados por las patotas de las empresas (que se mueven en camionetas todo terreno y armados) y los conminaron a volver por donde vinieron. Uno de los enviados por SERPAJ, mencionó que venían de parte del titular del organismo, Adolfo Pérez Esquivel, lo que despertó la ira de los patoteros, que acusaron al Premio Nobel de la Paz, de ser "un hijo de puta que no quiere el desarrollo minero".
En un momento dado, la gente del SERPAJ intentó seguir adelante en un vehículo y la patota volvió a impedírselo, los obligaron a tomar otro camino y los siguieron (insultándolos) durante casi 30 kilómetros.
Carranza agregó que "mientras se habla de Malvinas y nuestra lógica soberanía sobre las Islas, se les da luz verde a las mineras trasnacionales, varias de ellas aliadas de quienes nos invadieron en Malvinas. Es esquizofrénica esta política, ya que no nos dicen que el 6% de las tierras de nuestro país están en manos de estas mineras devastadoras".
La asambleísta Carranza señaló que "esto es parte de lo que denunciamos, nos quieren aislar y persiguen a todos aquellos que nos quieren acercar solidaridad y buscan información". Por último, dijo que las mismas presiones está recibiendo el intendente de Andalgalá, Alejandro Páez, debido a que tuvo, por momentos, una actitud de acercamiento con los Asambleístas de El Algarrobo.
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