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miércoles, 5 de febrero de 2014

Shell aumentó 12 por ciento los combustibles. Capitanich le imputó intereses políticos.

ARGENTINA

?Una actitud conspirativa contra el país?

El Gobierno venía negociando un acuerdo con las empresas del sector para atenuar el impacto del aumento del crudo sobre los surtidores. Pero ayer Shell decidió, por su cuenta, trasladar el aumento a los combustibles. Dura respuesta del jefe de Gabinete.


Los nuevos precios en pizarra de Shell, ayer en las estaciones de la red propia en Buenos Aires.
Totalmente ajena a la intención del Gobierno de buscar un acuerdo con las petroleras integradas, para moderar el impacto interno de la devaluación y el aumento del petróleo, Shell se volvió a cortar sola. Al menos, ésa fue la interpretación oficial sobre la decisión de la firma angloholandesa de aplicar un aumento del 12 por ciento en los combustibles de su red a partir de ayer. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, no ahorró palabras para calificar la postura asumida por la empresa. ?Siempre tienen una actitud conspirativa y atentatoria contra los intereses del país?, le arrojó por la mañana. Juan José Aranguren, titular de Shell Argentina, acusó el golpe, pero negó los cargos. ?Son palabras muy duras, muy fuertes?, dijo, a las que consideró inadecuadas para calificar a ?una petrolera que trata de defender el interés para el cual está operando en la economía?.

En su conferencia de prensa por la mañana, Capitanich señaló que, durante el día viernes, habían mantenido junto al ministro Axel Kicillof varias reuniones con empresarios petroleros ?para verificar la integración vertical del sector?. Es decir, las empresas que, a la vez, extraen el crudo, lo procesan para producir combustibles y derivados, y lo comercializan a través de su red de estaciones de servicio. Y señaló que otras empresas, ?efectivamente, adquieren el combustible en destilerías y lo venden directamente a las estaciones de servicio?. Como existe un diferencial en la incidencia de los aumentos de precios del crudo en unas y otras, Capitanich subrayó que la intención era elaborar ?una estrategia que permitiera el diálogo entre las partes, para trabajar toda la cadena de valor, todo el sistema de abastecimiento de crudo y el precio final de los combustibles, utilizando todos los elementos y herramientas necesarios para generar las condiciones de abastecimiento y fijación de precios. Pero, como siempre, esta empresa (Shell), contraria a los intereses del país, a los intereses de todos los argentinos, toma una decisión unilateral, con el objetivo de perjudicar a quienes consumen combustible?, agregó.

Pocas horas después, Aranguren respondía a través de los micrófonos de Radio Mitre, manifestándose ?sorprendido? y adjudicándole a Capitanich estar ?abusando de las palabras, porque son acusaciones muy duras. Se nos acusó de codicia, pero si el proveedor aumenta el costo de la materia prima en un 23 por ciento, y nosotros aumentamos al mes siguiente el precio de los combustibles en un 12, ¿eso es codicia??.

La empresa Shell, a través de un breve comunicado, había informado a última hora del domingo la decisión de aumentar los combustibles de su marca. ?Atento a la evolución de las distintas variables que afectan el mercado de los combustibles en la Argentina, Shell aumentará el precio de venta de los combustibles a su red abanderada en un 12 por ciento en todo el país a partir de la cero hora del día 3 de febrero. De esta forma, estamos haciendo un traslado parcial del fuerte incremento en pesos que se está produciendo en el costo del petróleo crudo, nuestro principal insumo?, señalaba dicha comunicación.

El jefe de Gabinete descalificó las explicaciones de la empresa imputándoles ?a Shell y su más alto directivo?, Juan José Aranguren, tener ?siempre una actitud conspirativa y atentatoria contra los intereses del país?. ?Lo único que les interesa es la rentabilidad del corto plazo, no tiene razonabilidad técnica establecer este aumento de precios (...). Solamente la codicia, la estrategia de imponer condiciones y decisiones como grupo económico, los lleva a tomar este tipo de actitudes.? Capitanich recordó, al respecto, que ya en el año 2005, el entonces presidente Néstor Kirchner había denunciado los aumentos de precios de Shell, convocando a ?no comprar ni una lata? de sus productos hasta que retrotrajera el incremento. Y más recientemente, la denuncia del ministro de Economía a Shell de haber maniobrado en el mercado mayorista de cambios para hacer subir la cotización del dólar de 7,12 pesos a 8,40 (el jueves 24, un día antes de la devaluación). ?Es la misma empresa que ahora, de manera unilateral, aumenta el precio de sus combustibles?, apuntó Capitanich, y agregó que ?no es casualidad esta actitud por parte de Shell, unilateral y además contraria a los intereses del país?.

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