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lunes, 15 de abril de 2013

Franco Lindler se animó a escribir un libro que califica como ‘la primera biografía política y emocional no autorizada’ de la presidenta argentina, el título ilustra buena parte del contenido: ‘Los amores de Cristina’.



En él relata ‘la obsesión de Cristina Kirchner por obtener una fortuna oculta que su difunto marido tenía detallada en diez libretas’.
El autor cuenta sobre los amantes, favoritos, dinero, negocios y poder son los ingredientes que forman la vida de una mujer de carácter, con personalidad, y esas  mismas características se reiteran  en los hombres que elige en política.
Según Lindler: “Pero la pasión o el capricho le duran poco porque termina desencantada de ellos”.
También hay  un diálogo entre el vicepresidente, Amado Boudou, y el banquero, Jorge Brito, al que la Presidenta estaba muy convencida de que estaba detrás de una corrida cambiaria para desplomar el peso: “Contale a la presidenta que no tengo nada que ver con eso”, le dice  el banquero a Boudou, “No te hagas problema. Hablo con la mami y lo resuelvo”, responde Boudou.
Pero,  los teléfonos estaban intervenidos y ‘la mami’ escuchó el diálogo y fue ‘el principio del fin de Boudou’.
‘Los rumores sobre un posible idilio entre la número 1 y el número 2 del Gobierno corrían como la pólvora en Buenos Aires’. ‘El gobernador de la provincia de El Chaco, Jorge “Coqui” Capitanich, estaba convencido de que sería el elegido para acompañar a Cristina en las elecciones como vicepresidente. Se enteró un par de horas antes de que la presidenta hiciera el anuncio de que sería Boudou’.
‘Que muy decepcionado, le confesó a un periodista: “La política tiene lógica. Lo de Boudou como vicepresidente no, pasa por otro lado”.
Lindler dice que: “Capitanich reconocía que entre ellos había algo más. Lo curioso de este asunto es que Boudou tenía y tiene novia. Supongo que no dio crédito, dice para justificar que Agustina Kämpfer siga con el ex favorito de la presidenta’.
‘Los validos de la reina de la política son diferentes a los favoritos con los que se le atribuyen relaciones sentimentales, aunque en ocasiones, según expresión argentina, se mezclan las haciendas. Las infidelidades a las que apunta ‘Los amores de Cristina’ son recíprocas. Esto es, como los Reyes Católicos, tanto monta, monta tanto… Yo no puedo demostrar que existieran, pero facilito todos los datos para que el lector saque sus propias conclusiones’.
Lindler recoge la confesión de la última amante de Kirchner, Miriam Quiroga que fue publicada en  la revista Noticias poco tiempo después de morir el ex presidente.
“Creo que habló porque quería mandar un mensaje. A Cristina le fueron con el cuento de que era la amante y ordenó que la despidieran. Hasta su muerte era una persona clave para Kirchner, su secretaria personalísima. Le organizaba la agenda, las citas… Era la puerta para verle’.
Franco asegura que: ‘antes de dar el dato que le habría garantizado inmunidad a la otra de Néstor Kirchner’, ‘Se quedó con dos agendas manuscritas’. Las libretas guardan los secretos de Kirchner, escribía en diminuto y con tinta negra. Decía que así el otro no podía ver lo que anotaba y, además, no me las pueden hackear’.
Continúa el autor: ‘están todos los arreglos, negocios, intercambios y acuerdos comerciales. Por eso tras su fallecimiento Cristina y su hijo Máximo estaban desesperados por encontrarlas. Llegado ese punto, la presidenta quería reclamar el patrimonio oculto, la herencia que consideraba propia y no encontraba’.
‘Máximo Kirchner localizó ocho cuadernitos, pero le faltan dos, los que tiene Miriam Quiroga guardados en una notaría. Con ese material, recuperado por Máximo, Cristina les fue pasando factura a algunos de los amigos y socios de su marido. Los que se resistieron o no lograron convencerla con aquella expresión de “esto lo arreglé con Néstor” fueron cayendo en desgracia. Es el caso de Rudy Ochoa, ex chófer de Néstor Kirchner. Convertido en multimillonario y empresario de medios de comunicación de la noche a la mañana, le retiraron  las subvenciones estatales y, como otros, ya no es persona grata’.

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